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Si te pregunto por qué piensas que se metían contigo, probablemente me respondas con alguna característica tuya que te hiciera diferente a la mayoría.

Quizá no tenías un físico estándar, ni la orientación o identidad sexual mayoritaria. Tal vez disfrutabas de gustos y aficiones diferentes a otras personas del grupo, o típicamente pertenecientes a género opuesto. Es posible que sacaras buenas o malas notas, que fueras demasiado tímida o demasiado habladora.

¿Qué excusa usaron contigo? Házmelo saber en los comentarios antes de seguir leyendo.

Nunca fue culpa tuya

Le podía pasar a cualquiera, literalmente. Y no importa lo fuerte, inteligente o sociable que seas. A quien te acosa, eso no le importa.

Quien te acosa lo decide libre y conscientemente. No es necesario que tú hagas nada bien o mal, normal o raro. Basta con que esa persona, actuando de mala fe, así lo quiera.

Por eso, sea cua haya sido tu respuesta anterior, déjame decirte algo: el problema nunca fuiste tú.

Tal vez quien acosa ve una amenaza en su status quo. Lo cierto es que no hay estudios concluyentes sobre sus motivos. Sin embargo, sí se sabe que quien te acosa en el colegio o instituto lo hace de forma decidida y consciente. Es una persona maquiavélica, narcisista e incluso con rasgos de psicopatía. Sorprende, ¿verdad?

También hay evidencia científica de que quien acosa utilizará todos sus medios para aislarte, anularte y destruirte. Se trata de una persona manipuladora, fría emocionalmente e inteligente. Y sabe ganarse seguidores a cualquier edad.

Entonces consigue desequilibrar la balanza. No sois una persona contra otra, sino tú contra todo su grupo e incluso contra algunos miembros del profesorado. En el mundo científico esto se conoce como desequilibrio de poder, es una característica propia del bullying o acoso escolar.

Eso significa que no podías ganar esa batalla. Ni tú, ni yo, ni nadie que haya pasado por lo mismo. Por eso duró tanto tiempo, tantos años…

La realidad del acoso escolar es esta

Antes de seguir, daré un dato: en mi primer estudio científico lo demostré. Pregunté a 80 personas adultas que habían sido víctimas de acoso escolar en el pasado y, de media, salió que sufrieron acoso escolar durante 6 años.

Si juntamos todas esas características, tenemos que el acoso escolar es lo siguiente:

  • Una persona maquiavélica, narcisista y psicópata.
  • Esa persona elige a otra persona como foco para convertirla en víctima.
  • Además, manipula todo su entorno para tener más poder social y  conseguir su propósito. Desequilibra la balanza.
  • Mantiene su acoso gracias a quienes le apoyan y quienes lo consienten, sin piedad, durante 6 años de media.

¿Cómo no va a doler o a tener consecuencias? Es atroz. Por eso incluso puede llegar a matar. En el mundo científico se sabe que el acoso escolar es un fenómeno de violencia extrema, a veces invisible.

Y aunque en prensa parece que la víctima es el problema: habilidades sociales, timidez, notas altas, ser gorda… Lo cierto es que no existe un perfil de víctima. La evidencia científica ha ido derribando esos mitos y ninguna persona está libre de convertirse en el blanco de una persona acosadora.

El problema nunca fuiste tú. El problema siempre fue quien usaba la violencia, en cualquiera de sus formas, para lograr sus objetivos.

Dicho esto, sabemos que la vida es aprendizaje. Extraemos una lección de cada experiencia que vivimos. A veces lo hacemos conscientemente, a veces no. Del bullying también aprendemos. ¿Quieres saber qué? Sigue leyendo.

Por qué el acoso escolar no te hace más fuerte

Antes de desvelarte el por qué, te explicaré lo que sí se aprende del acoso escolar.

Del bullying aprendemos a estar en alerta permanente. Si estamos en un grupo de personas nuevas o en un entorno formal, sabemos que podríamos estar en peligro. Eso nos genera ansiedad, estrés y agobio.

La ansiedad es una consecuencia directa del bullying que puede permanecer toda la vida de la persona si ésta no recibe la ayuda adecuada.

Del bullying aprendemos a castigarnos mental y físicamente. Nos acostumbramos a recibir desprecios que, cuando no los recibimos, nos los hacemos nosotras mismas. A veces, para aliviar la tensión, podemos llegar a recurrir a las autolesiones.

Las autolesiones son también consecuencia directa del bullying que puede permanecer toda la vida de la persona si ésta no recibe la ayuda adecuada.

Del bullying aprendemos que no podemos hacer nada, que somos así y nuestra vida también. Que estamos condenadas. Nos vamos desgastando hasta sentir que no podemos más y podemos llegar a pensar en el suicidio.

La depresión es otra consecuencia directa del bullying que puede permanecer toda la vida de la persona si ésta no recibe la ayuda adecuada.

Pero no todo es tan malo

Los aprendizajes emocionales adquiridos durante el bullying son muy dolorosos. Sin embargo, como cualquier otro aprendizaje, pueden desaprenderse y reaprenderse. Por tanto…

Puedes aprender a aceptarte, quererte y sentirte cómoda y segura contigo misma, sin importar dónde o con quién estés.

Puedes aprender a tratarte con el respeto y la amabilidad con la que tratas a otras personas, a tus seres queridos.

Puedes aprender a disfrutar de ti misma, de tu entorno, de tus seres queridos y de tu vida, de las emociones agradables y de las no tan agradables, a vivir en armonía y equilibrio.

Puedes aprender que el bullying no define quién eres, ni hasta dónde puedes llegar.

Puedes aprender que, aunque no te lo digas, ni digan, suficiente, eres más que suficiente, digna e importante.

El bullying no te hizo más fuerte: fuiste muy fuerte soportando todo para sobrevivir. No te abandones ahora y date la oportunidad de ser feliz. La vida es aprendizaje, también para bien.

 

Y recuerda: las heridas del pasado nos indican de dónde venimos, pero no nos señalan hacia dónde vamos. Eres más que tu pasado.

Y ahora, ¿qué? Ahora puedes…

Dejarme un comentario, ¡me encantaría leerte!

Porque, aunque a veces lo dudes, tú también eres importante.

Cuando inviertes en tu bienestar en Oriéntate con María, también estás contribuyendo a mejorar el mundo. Porque con cada consulta estás apoyando la investigación contra el acoso escolar.

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