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Cuida tus emociones, cuida de ti

¿Cómo dejar de sufrir por la muerte de mi mascota?

En la imagen aparece un gato negro tumbado y un perro marrón a su lado, también tumbado.

Los seres humanos formamos lazos emocionales fuertes con los animales que nos acompañan, conviven y cuidan. Para algunos, de hecho, esa criatura de cuatro o dos patas puede ser la única relación positiva en según qué momentos de su vida. La palabra «mascota» queda demasiado vacía y lejana para lo que significa realmente contar con una: son miembros importantes de la familia; pueden, incluso, desempeñar el papel de confidente y mejor amigo o amiga.

Cada vez más investigaciones demuestran que convivir con otra especie, especialmente si es un perro, perra, gato o gata, incrementan la felicidad, el bienestar, las conexiones sociales e incluso la actividad física. Al tiempo que disminuyen, también, el estrés, la ansiedad, la depresión y el sentimiento de soledad.

Sin embargo, solo en los últimos años se ha investigado el impacto negativo de la pérdida de una mascota en la salud mental y el bienestar a lo largo de la vida. La pérdida de un ser querido es un aspecto inevitable de las relaciones entre humanos y animales, dada la menor esperanza de vida de los animales de compañía. Un aspecto inevitable que no por ello genera menos sufrimiento.

Vacío y tristeza ante la pérdida de una mascota

La ausencia de segundas intenciones en el cariño que nos da un animal de compañía hace que el vínculo sea más estable y se perciba más auténtico que, incluso, el que se tiene con otras personas. Cuando fallecen, dejan tras de sí un sentimiento de vacío, tristeza y soledad profundo que puede prolongarse en el tiempo de manera indefinida.

A esto se suma que se trata de un duelo privado de derechos, es decir, un dolor no reconocido socialmente y que se sobrelleva más bien en silencio que en compañía. Esto repercute negativamente en la superación de la muerte de una mascota, en ese dejar de sufrir tras la muerte de nuestro amigo peludo (en caso de perro o gato, por ejemplo).

El duelo necesita vivirse, expresarse, en un entorno social seguro, comprensivo, paciente, amable y conciliador. En cambio, quienes pierden a una mascota rara vez encuentran esa comprensión y su sufrimiento se alarga sin poder evitarlo.

 El sentimiento de culpa tras la muerte de una mascota

Un animal de compañía es una responsabilidad del dueño o la dueña. Nosotros, como seres humanos, tenemos el deber de atender y cuidar a estos seres queridos nuestros. A veces, la muerte nos hiere abriendo heridas de autoinculpación, con pensamientos del estilo: podría/debería haberle cuidado mejor, podría/debería haberme dado cuenta antes…

De nuevo, la ausencia de una red de apoyo social y emocional hace que la persona afectada por la pérdida tenga más difícil redirigir ese sentimiento de culpa que no merece. Porque, sí, corazón. Si te cuestionas a ti mismo o a ti misma es porque lo hiciste lo mejor que pudiste con lo que sabías y dentro de tus circunstancias. Y sabes que, si él o ella viviera todavía, no estaría cuestionando tus cuidados, sino moviendo su cola, ronroneando o cantando para ti.

Ese amor que te llenaba la vida sigue vivo en ti, en todo lo que te marcó y aprendiste e hiciste. Y ese amor tiene el poder de llenar ese vacío poco a poco, si vamos soltando poco a poco la culpa y nos abrimos a los recuerdos desde el cariño y la ternura que vivimos junto a él o ella.

Consejos de autocuidado para sobrellevarlo

Dejar de sufrir por la muerte de una mascota, ya sea un perro o perra, un gato o gata, u otro animal de compañía, no es tarea fácil. No se trata tanto de evitar el sufrimiento como de aprender a cuidarnos en el proceso natural de duelo que estamos viviendo. Y para ayudarte con ello, o para que puedas ayudar a quien esté pasando por ello, son estos consejos:

1. Permítete sentir lo que sientes

A veces tratamos de reprimir el dolor que sentimos, pero el dolor sigue ahí. Y, cuando menos lo esperamos, regresa para golpearnos emocionalmente con dureza. Permítete sentir lo que sientes. Es natural estar triste cuando ya no puedes hacer todo lo que hacías cuando estaba él o ella. La pérdida duele y eso no te hace más débil, te hace humano.

Este punto no es tan sencillo como parece porque el hecho de que nuestro entorno no nos comprenda supone una barrera difícil de superar. En ese caso, ¿qué tal si expresas tus sentimientos de otro modo? Tal vez puedas escribir una carta, relato o poema, hacer un dibujo, enmarcar una fotografía, compartir anécdotas que viviste con tu mascota, con tu ser querido del alma, con personas que sí te escuchen, validen y acompañen.

2. Al otro lado del arcoíris

En Estados Unidos existen grupos de apoyo presenciales o online para personas que han perdido a su mascota o animal de compañía. Se sabe y se entiende que el sufrimiento se sobrelleva y supera mejor en compañía de quien puede comprendernos de verdad. Consulta actividades similares en tu pueblo o ciudad, o en foros y redes sociales.

También tienes la opción de pedir ayuda profesional para que te acompañe en este proceso de duelo, para que te recuerde que cuidarte es importante siempre, que tus sentimientos son válidos (duren el tiempo que duren) y que lo que estás viviendo no tienes porque vivirlo en soledad.

3. Un ritual puede ayudarte

Cuando un ser humano fallece existe todo un ritual de despedida, un funeral, un velatorio, entre otros. En cambio, cuando se trata de un animal, la experiencia suele ser diferente. Esa falta de cierre o despedida puede hacer que nuestro sufrimiento se prolongue.

Por ello, trata de pensar, con ayuda de alguien que te comprenda, en un ritual que te permita despedirte de su presencia física, acoger el amor que te dio y sigues teniendo, y seguir adelante. Puede ser desde un funeral hasta un mural conmemorativo con fotos, anécdotas y otros recuerdos de tu mascota.

Este recurso le ha servido a muchas personas a las que he acompañado emocionalmente en mis sesiones individuales online. Darle a nuestro vínculo, a nuestra mascota y a nuestros sentimientos la importancia que realmente tienen puede resultar doloroso y liberador al mismo tiempo.

4. Cuidate, a ti y tus rutinas

El estrés emocional que supone perder a un animal de compañía puede agotar rápidamente tu energía y reservas emocionales. Por ello, es importante cuidar de tus necesidades físicas y emocionales para sobrellevar y superar este momento difícil.

Procura, en lo físico, descansar suficiente, alimentarte regularmente y hacer ejercicio, aunque sea dando paseos. Esto te ayudará a cuidar y mejorar poco a poco tu estado de ánimo.

En la dimensión emocional, intenta compartir tiempo con personas que te aprecian, haciendo planes que te apetezcan y sean sanos para ti. Si tienes otras mascotas, procura mantener la rutina de autocuidado y cuidado con ellas. Estáis juntas en este proceso de pérdida, aceptación y superación. Sois un equipo.

5. Quédate con lo que te dio

Dotar de un significado amable la compañía que tuvimos de nuestra mascota también nos ayuda a lidiar con el sufrimiento de su pérdida.

Por ejemplo, Duna, mi perrita pastora alemana, me ayudaba en mis momentos más tristes, jugaba conmigo, se revolcaba en el césped y mordía el agua de la manguera. Me quedo con que me supo escuchar sin cuestionar, acompañarme sin invadir. Y esa enseñanza procuro aplicarla en mi día a día y apreciarla en quienes la practican también conmigo. Es una forma de sentir que sigue conmigo, con lo que me enseñó y sigo haciendo a día de hoy.

Tal vez a ti, corazón, también te ayude pensarlo así.

Si te apetece, puedes compartir conmigo algún recuerdo o anécdota de tu ser querido animal en los comentarios. O la experiencia que estás viviendo. Hazlo en los comentarios de esta publicación, más abajo. Procuraré leerte y responderte yo personalmente.

Te animo a compartir este artículo en tus redes sociales para que, si alguno de tus seres queridos necesita de estos consejos.

Con amor,

María
Pedagoga y Doctora en Psicología

¿Cómo estás?

Soy María

Doctora en psicología y pedagoga terapeuta (col. nº1433 en COPYPCV) especializada en gestión emocional y procesos de superación personal. Compagino mi consulta online con la investigación científica en emociones, ansiedad, bullying y sus secuelas.

Estas son mis redes sociales, puedes entrar y seguirme:

19 Comentarios

  1. Irene Solís

    Mimi llegó a casa cuando yo tenía 9 años, ella no tenía ni un mes, y mi madre no quería gatos en casa, pero mis abuelos la convencieron. Nunca imaginé que llegaría a significar tanto para mi, que sería mi mejor amiga.

    Me acompañó siendo niña, me vio pasar a adolescente y finalmente a mujer, me apoyó cuando fui madre, me quiso incondicionalmente y era leal y cariñosa. Todos los inviernos dormíamos abrazadas.

    Murió a sus 18 años, y para mí fue toda una vida. Realmente no tengo prácticamente ningún recuerdo sin ella.

    Desde que no está me siento sola, siento que me falta parte de mi alma. Siento que me han lanzado a la vida adulta sin paracaídas, sin nadie que me apoye, sin nada donde sujetarme. Y ahora tengo toda una vida por delante en la que ella no estará, y no tengo ni idea de como enfrentarme a eso.

    En julio hará tres años desde que se fue, siento que soy la persona más pesada del mundo porque hablo continuamente de ella, porque continuamente digo que la necesito, pero no puedo evitarlo. La necesito de verdad, daría cualquier cosa por tenerla conmigo. No consigo acostumbrarme a esta vida en la que no está, y aunque ya no lloro o se me encoge el alma cada vez que entro en casa y no está, sigo sufriendo en cada ocasión que la recuerdo, lo que ocurre cada día muchas veces.

    Siento que no hice lo suficiente por ella, que no me la merecí nunca, y que sin ella ya nunca estaré bien de verdad y al 100%

    Responder
    • Dra. Maria Beltran Catalan

      Hola, Irene. Siento mucho el dolor y la impotencia que sientes ante la ausencia de Mimi. Apenas tres años debe sentirse como un suspiro. Una amiga del alma nos acompaña tan íntimamente que traspasa lo físico, y emocionalmente parece que el tiempo se detuvo momentos antes de que partiera. Y eso hace que el choque con la realidad parezca aún más cruel. Comprendo que la eches de menos a rabiar y te abrazo con todo mi amor en tus sentimientos.
      El duelo lleva tiempo, cielo, sobre todo porque nos sentimos «pesadas», culpables y que «deberíamos» superarlo, pero nada más lejos. Nuestra tarea es cuidarnos, acompañarnos, concedernos la licencia de llorar y reír según necesitemos. Te animo a pensar, aunque sea con ayuda, algún ritual de recuerdo hacia ella, o a seguir algún otro de los consejos que comento en el artículo.
      Espero que hacerlo te alivie parte del sufrimiento que sientes, y que poco a poco te permitas sanar. Sin prisas, sin juicios. Con amor.
      Un abrazo cálido y fuerte, Irene.

      Responder
      • Rakel

        A mi me pasa lo mismo , hace un año que perdí a mi pequeña Pety, dejan un vacío enorme , yo tengo que estar medicada y todo , no sé si te animo , con el tiempo espero sea un bonito recuerdo,prueba a hacer un nuevo deporte,o afición artística, con el tiempo se convertirá en un bonito recuerdo, no lo hacemos con en amor?, Pues esto será así también

        Responder
        • Dra. Maria Beltran Catalan

          Hola Raquel, gracias por compartir tu experiencia con nosotras. Espero los consejos de autocuidado que describo en el artículo te ayuden a que los recuerdos de Pety te llenen de amor ese vacío que ahora sientes. Si necesitas un acompañamiento individual para tu proceso, podemos vernos en sesión online. Un saludo cálido y amable.

          Responder
  2. Imma

    Como bien dice Maria, el duelo por una mascota socialmente no està reconocido. Solo lo entiende quien ha tenido una y no importa que sea perro, gato, canario, cobaya o pez…
    Realmente són terapèuticos e incluso nos hacen mejores personas.

    Responder
    • Dra. Maria Beltran Catalan

      Muy de acuerdo contigo, Inma. Nos cambia la vida cuando llegan, mientras están y cuando se marchan, y cuánto bien podemos hacernos quienes lo sabemos para validarnos emocionalmente entre nosotras. Gracias por aportar tu granito de arena en tu comentario.

      Responder
      • Danae Macias

        El día de ayer después de haber compartido 12 años con mi Luna, la tuvimos que dormir, y me siento devastada, estoy destrozada, nada tiene sentido y mi alma sufre, tengo un vacío tan grande, que mi vida perdió sentido, no se que hacer para sobrepasar esta pena, para no sentir que muero cada minuto, para que los recuerdos no me duelan. Cada rincón me recuerda a ella, cada accesorio es una constante de su ausencia, sus camas tienen su olor, sus cobijas su esencia. La quiero aquí, la quiero conmigo, no se como vivir sin ella. Por favor necesito ayuda con esta pena, no se como sacar esta ansiedad, ira, tristeza. Ayudaaaa

        Responder
        • Dra. Maria Beltran Catalan

          Apreciada Danae, siento mucho la situación tan difícil que estás viviendo. 12 años compartidos con Luna, llenos de presencia, cariño y experiencias, dejan un vacío grande cuando ya esa presencia no está. Te abrazo con cariño en el sentimiento, Danae. Date tiempo, cuidate mucho y, si lo necesitas, nos tienes a tu disposición en las sesiones individuales online ( https://orientateconmaria.com/empezamos/ ). Desde aquí te envío mis deseos sinceros calma y salud.

          Responder
        • Dra. Maria Beltran Catalan

          Siento muchísimo la ausencia de Luna tras 12 años tan llenos de presencia y amor, Danae. Permítete sentir como te sientes, llenar ese vacío con el amor de sus recuerdos. Espero que los consejos que doy en el artículo te resulten de ayuda. Y, si ves que sola no puedes, que necesitas una mano amiga y profesional para transitar este dolor, puedes contar conmigo. Te envío un abrazo lleno de ternura, Danae.

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    • Pedro

      Buenas, ayer perdi a mi gatica de solo 11 meses, la lleve al veterinario para esterilizar y nunca mejoró, se fue complicando y complicando hasta que falleció, alnparecer contrajo un virus o una bacteria ennel salon, no lo se, el caso es quebla llevaba al mismo veterinario y el la veia bien, dice queblos gatos mas menos demoran 7 o 10 dias en sanar completamente pero ella duró 7 dias exactamente despues del proceso. Tengo una sensación de culpa inmensa pk quizas no debi llevarla ahi ni hacerle la esterizacion, ella estaba super bien y siento como que la lleve a la muerte yo. Eso fuebel 22 de sep de 2022 han pasado varios dias y me siento super super mal.

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  3. Anita

    Primero se me murió mi perrita con la que llevaba 14 años súper unidas y la verdad que me ha quedado un poco de trauma porque la encontré yo al tener una corazonada de q algo iba mal antes de dormir. Y no puedo borrarme esa horrible imagen de mi cabeza . 3 semanas después mi otro perrito , mi mejor amigo , con el que tan solo llevaba 2 añitos , le encontraron leucemia , una enfermedad terminal para los perros . No puedo expresar el vacío que me han dejado , no lo puedo aceptar , esos perros eran mis hijos literalmente , y al principio me culpe a mi misma , porque no noté a mi perrita mas débil , etc etc pero luego de la segunda muerte empecé a culpar a Dios jajaja es como que necesitooo hecharle la culpa a alguien por esta crueldad que me ha pasado . Hoy he vuelto a explotar y ya ha pasado 1 mes aprox, no he vuelto a mi casa de campo porque me da miedo ir sabiendo que no voy a ver a mis perros jugando entre ellos 🙁

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    • Dra. Maria Beltran Catalan

      Hola, Anita, te abrazo con cariño en el sentimiento de dolor que te envuelve. Tener una corazonada y confirmarla visualmente, con alguien a quien amamos, puede llegar a ser muy doloroso y traumático. Y que haga apenas un mes desde el último evento traumático lo hace muy reciente, más intenso. Es natural sentir culpa e ira, también a Dios por permitir que sucedan cosas terribles. Es normal que sientas una profunda tristeza también, y en ese punto es importante que te atiendas, mimes y cuides con el amor que mereces, tanto de tu parte como de tus seres queridos, para que así puedas aprender a vivir con el amor que te dieron, el amor que sigues teniendo, aunque físicamente no estén. En este artículo cuento cómo atenderte y cuidarte emocionalmente en esa tristeza: https://orientateconmaria.com/como-atender-y-cuidar-la-tristeza-propia-y-de-nuestros-seres-queridos/
      Te envío un saludo cálido y amable, Anita.
      Con amor,
      María

      Responder
  4. jorge

    La perrita de mi hija Coco, se le perdio el 6 de agosto 2022. Yo lo cuide por ocho meses ya que ella tuvo que salir del pais por trabajo. Al regresar volvieron a su casa en California, nosotros vivimos en Virginia, 2 semanas despues se le extravio, desde que volvieron a California me quede muy triste por su partida pero aceptando que era de ella y tenia que irse. Cuando supe de su perdida mi corazon llora todos los dias, no he podido conformarme y hasta he llegado a culpar a mi hija y a mi mismo por no habersela quitado. La perrita y yo tuvimos una conexion increible, yo no podia esperar ir a casa para verla, me recibia con tanta alegria y lo priemero que haciamos era ir a pasear al parque y jugar. luego de noche mientras veia la tv le gustaba morder su huesito en mis piernas hasta que se dormia, como peude imaginar era pequeña y vulnerable. Mi hija cuenta que hizo de todo para encontrarla pero al momento me cuesta hasta comer de pensar que pudo pasarle, Por ser el padre el mas adulto trato de mantenerme calmado y nunca he reporchado nada a mi hija pero en el fondo me cuesta perdornarle por su descuido. Si supiera que murio seria mas facil lidiar con esto y cuando lloro a solas sufro mucho como nunca pense que podia hacerlo por un perrito. Me engancho el alma y ahora no se que hacer. Gracias por leerme.

    Responder
    • Dra. Maria Beltran Catalan

      Hola Jorge, siento mucho el dolor que sientes. Un suceso tan inesperado y traumático como perder a un ser querido, y no saber dónde está y si vive o no, es sumamente difícil. Espero que los consejos que comparto en el artículo te sirvan de ayuda. Si lo necesitas, puedes contar con mi compañera y conmigo en nuestras sesiones individuales online (https://orientateconmaria.com/empezamos/). Desde aquí quiero enviarte un abrazo virtual cálido y amable para cada momento de tristeza que te acompaña.

      Responder
    • Araceli

      Hola, yo te entiendo muy bien, estoy pasando por lo mismo, mi perrita Mika de 6 años se perdió hace un mes, y no sé cómo superarlo, salimos de vacaciones y la dejamos encargada con mis suegros, cuando regresamos nos dieron la noticia de que había desaparecido, no dejo de culparme por haberla dejado con ellos y siento que no debo ser feliz sin antes saber si ella está bien, ya antes sufrí muchísimo por la muerte de una perrita y esto es mucho peor, no saber si sigue viva, si la están maltratando o donde está, es algo horrible. Sufro y lloro todos los días por ella desde el día que desapareció y no he dejado de buscarla un solo día, siento que mi esposo cree que exagero pero yo siento que mi alma y mi corazón mueren lentamente por ella.

      Responder
  5. Gina

    Mi gatito, Teo, murió ayer, solo tenía 2 años y puedo afirmar sin duda alguna que es y será el amor de mi vida. Su muerte tan prematura me tiene completamente destrozada, porque en este momento él era lo único q me mantenía a flote en medio de varios problemas y realmente no tengo idea de cómo manejar este dolor u aprender a vivir sin él, porque siento que el dolor me está ganando la partida…

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  6. Rocio

    Hola buenas tardes doctora.

    Solo han pasado 24 horas de que tuvimos que dormir a nuestro perrito por insuficiencia renal cronica, duro 15 años con nosotros y para mi esposo y para mi era otro hijo.

    Me siento muy triste y no se cómo manejarlo no creí que me doliera tanto ya no tenerlo lloramos mucho y he llegado a pensar que no tome la decisión correcta.

    El ya estaba sufriendo en los últimos días, yo lo podía ver en sus ojitos, llore con el días antes, le hable y le di gracias por tanto amor y compañía en todo el tiempo.

    Pero me siento muy mal, tengo una tristeza enorme.

    No me había sentido así ni no con la muerte de mi abuela, tia, suegro y cuñado.

    Muchas gracias por su atención. Saludos desde Bogotá – Colombia

    Responder
  7. Ileana

    Hola, hace 4 días falleció mi perrita Gina de 10 meses….fue todo tan rápido e inesperado q me duele más, hice todo los q los veterinarios me dijeron e igual siento mucha culpa….me duele el alma, el corazón siento q no puedo respirar… Me dicen tener q estar bien por tu familia q no te quiere ver mal….pero es algo q no puedo controlar este dolor.

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  8. Marisol

    Hola! mi conejito Turner lo tuvimos que dormir ayer, su pequeño corazón dejó de latir, pude sentirlo, murió en mis brazos, no consigo dejar de pensar en él, siete años de cariño y amor incondicional, te querré siempre, cuanto debemos aprender los los animales, son todo amor. Hasta siempre chiquitín, no te olvidaré jamás fuiste uno más en mi familia, necesito ayuda para superar tu pérdida y ánimo para seguir con mi día a día, me siento rota de dolor

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