Los seres humanos formamos lazos emocionales fuertes con los animales que nos acompañan, conviven y cuidan. Para algunos, de hecho, esa criatura de cuatro o dos patas puede ser la única relación positiva en según qué momentos de su vida. La palabra «mascota» queda demasiado vacía y lejana para lo que significa realmente contar con una: son miembros importantes de la familia; pueden, incluso, desempeñar el papel de confidente y mejor amigo o amiga.
Cada vez más investigaciones demuestran que convivir con otra especie, especialmente si es un perro, perra, gato o gata, incrementan la felicidad, el bienestar, las conexiones sociales e incluso la actividad física. Al tiempo que disminuyen, también, el estrés, la ansiedad, la depresión y el sentimiento de soledad.
Sin embargo, solo en los últimos años se ha investigado el impacto negativo de la pérdida de una mascota en la salud mental y el bienestar a lo largo de la vida. La pérdida de un ser querido es un aspecto inevitable de las relaciones entre humanos y animales, dada la menor esperanza de vida de los animales de compañía. Un aspecto inevitable que no por ello genera menos sufrimiento.
Vacío y tristeza ante la pérdida de una mascota
La ausencia de segundas intenciones en el cariño que nos da un animal de compañía hace que el vínculo sea más estable y se perciba más auténtico que, incluso, el que se tiene con otras personas. Cuando fallecen, dejan tras de sí un sentimiento de vacío, tristeza y soledad profundo que puede prolongarse en el tiempo de manera indefinida.
A esto se suma que se trata de un duelo privado de derechos, es decir, un dolor no reconocido socialmente y que se sobrelleva más bien en silencio que en compañía. Esto repercute negativamente en la superación de la muerte de una mascota, en ese dejar de sufrir tras la muerte de nuestro amigo peludo (en caso de perro o gato, por ejemplo).
El duelo necesita vivirse, expresarse, en un entorno social seguro, comprensivo, paciente, amable y conciliador. En cambio, quienes pierden a una mascota rara vez encuentran esa comprensión y su sufrimiento se alarga sin poder evitarlo.
El sentimiento de culpa tras la muerte de una mascota
Un animal de compañía es una responsabilidad del dueño o la dueña. Nosotros, como seres humanos, tenemos el deber de atender y cuidar a estos seres queridos nuestros. A veces, la muerte nos hiere abriendo heridas de autoinculpación, con pensamientos del estilo: podría/debería haberle cuidado mejor, podría/debería haberme dado cuenta antes…
De nuevo, la ausencia de una red de apoyo social y emocional hace que la persona afectada por la pérdida tenga más difícil redirigir ese sentimiento de culpa que no merece. Porque, sí, corazón. Si te cuestionas a ti mismo o a ti misma es porque lo hiciste lo mejor que pudiste con lo que sabías y dentro de tus circunstancias. Y sabes que, si él o ella viviera todavía, no estaría cuestionando tus cuidados, sino moviendo su cola, ronroneando o cantando para ti.
Ese amor que te llenaba la vida sigue vivo en ti, en todo lo que te marcó y aprendiste e hiciste. Y ese amor tiene el poder de llenar ese vacío poco a poco, si vamos soltando poco a poco la culpa y nos abrimos a los recuerdos desde el cariño y la ternura que vivimos junto a él o ella.
Consejos de autocuidado para sobrellevarlo
Dejar de sufrir por la muerte de una mascota, ya sea un perro o perra, un gato o gata, u otro animal de compañía, no es tarea fácil. No se trata tanto de evitar el sufrimiento como de aprender a cuidarnos en el proceso natural de duelo que estamos viviendo. Y para ayudarte con ello, o para que puedas ayudar a quien esté pasando por ello, son estos consejos:
1. Permítete sentir lo que sientes
A veces tratamos de reprimir el dolor que sentimos, pero el dolor sigue ahí. Y, cuando menos lo esperamos, regresa para golpearnos emocionalmente con dureza. Permítete sentir lo que sientes. Es natural estar triste cuando ya no puedes hacer todo lo que hacías cuando estaba él o ella. La pérdida duele y eso no te hace más débil, te hace humano.
Este punto no es tan sencillo como parece porque el hecho de que nuestro entorno no nos comprenda supone una barrera difícil de superar. En ese caso, ¿qué tal si expresas tus sentimientos de otro modo? Tal vez puedas escribir una carta, relato o poema, hacer un dibujo, enmarcar una fotografía, compartir anécdotas que viviste con tu mascota, con tu ser querido del alma, con personas que sí te escuchen, validen y acompañen.
2. Al otro lado del arcoíris
En Estados Unidos existen grupos de apoyo presenciales o online para personas que han perdido a su mascota o animal de compañía. Se sabe y se entiende que el sufrimiento se sobrelleva y supera mejor en compañía de quien puede comprendernos de verdad. Consulta actividades similares en tu pueblo o ciudad, o en foros y redes sociales.
También tienes la opción de pedir ayuda profesional para que te acompañe en este proceso de duelo, para que te recuerde que cuidarte es importante siempre, que tus sentimientos son válidos (duren el tiempo que duren) y que lo que estás viviendo no tienes porque vivirlo en soledad.
3. Un ritual puede ayudarte
Cuando un ser humano fallece existe todo un ritual de despedida, un funeral, un velatorio, entre otros. En cambio, cuando se trata de un animal, la experiencia suele ser diferente. Esa falta de cierre o despedida puede hacer que nuestro sufrimiento se prolongue.
Por ello, trata de pensar, con ayuda de alguien que te comprenda, en un ritual que te permita despedirte de su presencia física, acoger el amor que te dio y sigues teniendo, y seguir adelante. Puede ser desde un funeral hasta un mural conmemorativo con fotos, anécdotas y otros recuerdos de tu mascota.
Este recurso le ha servido a muchas personas a las que he acompañado emocionalmente en mis sesiones individuales online. Darle a nuestro vínculo, a nuestra mascota y a nuestros sentimientos la importancia que realmente tienen puede resultar doloroso y liberador al mismo tiempo.
4. Cuidate, a ti y tus rutinas
El estrés emocional que supone perder a un animal de compañía puede agotar rápidamente tu energía y reservas emocionales. Por ello, es importante cuidar de tus necesidades físicas y emocionales para sobrellevar y superar este momento difícil.
Procura, en lo físico, descansar suficiente, alimentarte regularmente y hacer ejercicio, aunque sea dando paseos. Esto te ayudará a cuidar y mejorar poco a poco tu estado de ánimo.
En la dimensión emocional, intenta compartir tiempo con personas que te aprecian, haciendo planes que te apetezcan y sean sanos para ti. Si tienes otras mascotas, procura mantener la rutina de autocuidado y cuidado con ellas. Estáis juntas en este proceso de pérdida, aceptación y superación. Sois un equipo.
5. Quédate con lo que te dio
Dotar de un significado amable la compañía que tuvimos de nuestra mascota también nos ayuda a lidiar con el sufrimiento de su pérdida.
Por ejemplo, Duna, mi perrita pastora alemana, me ayudaba en mis momentos más tristes, jugaba conmigo, se revolcaba en el césped y mordía el agua de la manguera. Me quedo con que me supo escuchar sin cuestionar, acompañarme sin invadir. Y esa enseñanza procuro aplicarla en mi día a día y apreciarla en quienes la practican también conmigo. Es una forma de sentir que sigue conmigo, con lo que me enseñó y sigo haciendo a día de hoy.
Tal vez a ti, corazón, también te ayude pensarlo así.
Si te apetece, puedes compartir conmigo algún recuerdo o anécdota de tu ser querido animal en los comentarios. O la experiencia que estás viviendo. Hazlo en los comentarios de esta publicación, más abajo. Procuraré leerte y responderte yo personalmente.
Te animo a compartir este artículo en tus redes sociales para que, si alguno de tus seres queridos necesita de estos consejos.
Con amor,
María
Pedagoga y Doctora en Psicología

Sin duda lo que más siento en estos momentos es culpa por no haberme dado cuenta de la enfermedad de mi amado Hassan antes, siento que le falle al ser que más amaba en este mundo, por otro lado también me duele pensar que él tenía dolor pero no me dí cuenta y no sé cuántos días sufrió hasta que lo lleve al veterinario, una parte de mi siente que hice lo mejor para que no tuviera dolor pues me dió miedo a que tuviera un paro cardíaco o respiratorio por su condición, pero otra piensa que pude hacer más y a lo mejor hoy aún estaría conmigo, hasta me siento culpable por reírme de las travesuras de mi gatito y siento que mi gato me culpa por su muerte, es la situación más dolorosa que he tenido que atravesar en mi vida.
Hola Araceli, te acompaño y abrazo en el sentimiento. Comprendo lo difícil que es perder a un ser amado. Creo que hiciste todo lo que pudiste con la información que tenías en el momento, y sin dudas Hassan sintió tu amor y compañía durante todo el proceso.
Cuídate mucho, respeta el proceso, y permítete sentir desde la autocomprensión y el amor propio.
Aún no puedo creer qué mí Lunita ya no está físicamente. La extraño tremendamente. Los días pasan pero el dolor no. Seguramente con el tiempo estaré mejor.
Hace tres días perdí a la gorriona que rescaté de la calle a principios de julio. Todo iba tan bien, comía y hacia todo con normalidad y de la noche a la mañana…se nos fue, durante la noche. Me queda el consuelo de que nunca estuvo enjaulada el tiempo que vivió con nosotros, incluso la sacábamos a la calle. Le dimos total libertad pero siempre siendo conscientes de que era una cría de apenas dos meses de edad y de que había tener precaución con ella ( era un volanton que apenas volaba) quiero pensar que sus horas estaban contadas si o si, que era débil y que por eso nos la encontramos abandonada en la calle sin rastro alguno de sus padres. Apesar se lo mucho y lo bien que comía, sus plumas no parecían cambiar. Inlcuso desarrolló una calvita durante sus últimos días cerca del cuello. El día antes estaba menos activa de lo normal, a cada rato se dormía conmigo. Pero seguía comiendo y todo con normalidad. Antes de dormir le di muchos besitos y la acaricié, ella me perseguía por toda la casa dando saltitos y me miraba para que me la llevara con ella. Así lo hice. La eché a dormir en su trapito acurrucadita y a la mañana siguiente estaba muerta. No hay momento en el que no me acuerde de ella. No sé qué pudo ir mal. Parecía tan llena de vida, tan feliz con nosotros. Descansa en paz pequeñita mía.
Me pasa… pero creo que si no fue con intención eso libera..
Hace tres días, perdimos a nuestra amada hurón Bolita, tenía tres años que cumplió en julio. Cuando llegué a casa en la noche, Bolita estaba suelta en la casa, pero no me di cuenta que se salió cuando abrí la puerta. Vivimos en un condominio de departamentos y por las cámaras de seguridad nos dimos cuenta que pasaron 6 minutos desde que llegué hasta que la cámara la capto en la PB, después de 15 minutos se salió por a la calle por debajo de la puerta del estacionamiento. Cuando nos dimos cuenta que no estaba, ya había pasado una hora desde que se salió. Nos pusimos a buscarla pero la encontramos muerta dos horas después a media calle de la casa. Parece que la atacó y mató un gato. Buscamos varias veces en esa esquina y no estaba, después apareció en esa esquina. Me siento muy culpable por no haberme dado cuenta que se salió.
Lamento mucho tu pérdida. Hacen 20 días que perdí a mí perrita Luna en un accidente y el alma se me parte de la culpa. La ame y amo con todo mí corazón. La llevaba a todas partes. Lo único que hago es llorar, aunque eso me alivia bastante. No puedo creer que ya no está!!! Cuando la vi sin vida parecía que la mía se terminaba. Lee lo que hay en esta página sobre las pérdidas que ayuda. Te mando un abrazo grande.
Este artículo me ha ayudado bastante. El 12 de agosto mi perra Juanita fue eutanasiada. Vivió 7 años en la calle y tuvo una vida muy dura junto a su hermanito. En 2020 la rescataron y la adoptamos. Era una Beagle calmada, amorosa, tranquila. Desde que llegó a casa, siempre tuvo problemas de salud. Fueron los 3 mejores años de mi vida junto a ella. Su cuerpo estaba muy deteriorado y enfermo y perdió mucho peso en 1 mes. El diagnóstico fue aterrador y desde el amor, decidimos que era hora de que su cuerpo enfermo descansara. Estoy muy triste y apenas me estoy acostumbrando a su ausencia. Abrazos para todos y mucha luz en su vida.
Hola Paula. Nos alegra que el artículo te haya sido de ayuda. Te acompaño con cariño en el sentimiento, comprendo que es difícil la pérdida, así como también la rutina que debemos llevar desde ese día.
Muchas veces, nos ayuda a transitar el proceso de duelo tener un sostén emocional.
Date tiempo, y cuídate mucho. Te dejo un saludo cálido y amable.
Este artículo me inspira a armar un mural con fotos y dibujos d mi Amparo. Ella era una boxer q a los dos años d vida se le manifestó un tumor maligno…. La tratamos con toda la medicina veterinaria para estos casos ,pero no fue suficiente .. Antes d cumplir 5 añitos,tuvimos q dormirla xq su estado no era compatible con la vida…..Antes d q mi muñeca sufriera ….la liberamos del mal…. Creí q me iba a morir del dolor x su muerte….. Acá estoy ….viva con mis otros peludos queridos y mis hijos ….pero Amparo me duele todos los santos días… pasaron casi 5 años la recuerdo con alegría pero termino siempre llorandola….
Nos alegra que el artículo te sea de ayuda Claudia. Te acompaño con cariño en el sentimiento, comprendo que es difícil la pérdida, así como también la rutina que debemos llevar desde ese día.
Date tiempo, y cuídate mucho.
Hola. Perdí a mi amado Erik hace dos días. Me siento muy culpable porque dos días antes de su muerte, decidí (no logro entender por qué) dar un paseo largo con él. Era temprano y no hacía tanto calor. Él tenía un problema cardíaco (lo medicaron) y tuvo su última revisión en mayo. Todo parecía estar bien aunque queríamos hacer más pruebas, más adelante, para ver el estado de sus riñones. La semana pasada pensé que las haríamos en septiembre, a la vuelta de las vacaciones. ¡Siento que fui una inconsciente el último domingo! El lunes bebió agua, pero ya no quiso comer. El martes lo llevé a un hospital veterinario donde no nos conocían (era 15 de agosto y nuestra veterinaria no hay Urgencias). Le hicieron muchas pruebas y detectaron masas y pancreatitis, etc. ¡No me lo podía creer! Murió el siguiente día 10-15 minutos de la hora de visita, cuando yo ya me dirigía hacia la clínica. No me esperó. Y entre que la noche anterior sus ojitos me gritaban que lo sacara de la clínica (le expliqué que no lo estaba abandonando, que lo iban a ayudar a sentirse mejor) y que no me esperara para que yo pudiera acompañarlo en su último suspiro, no dejo de machacarme… por ésto y por el largo paseo del domingo. Erik era mi vida entera, un ángel abandonado que vino a mi vida hace 15 años para vivir la vida que merecía junto a mí. Lo echo mucho de menos, pero podría lidiar con ello y dejarlo ir si no fuera por la enorme culpa que llevo dentro. Siento que fui yo quien precipitó su muerte. Gracias.
Hola Julieta. Lamento tu pérdida, te acompaño y abrazo en el sentimiento. Estoy segura de que Bolita siempre sintió tu amor.
Comparto tu pérdida Julieta,yo ayer perdí a mi chihuahua,el sábado en la noche la atropello un auto, le rompió la columna y cadera y le saco las vísceras,estaba grabé,la llevamos a urgencias y sacaron rayos x y estaba grave, lamentablemente no había en mi ciudad donde hacerle una tomografía y no pusieron hacerle una cirugía,sentí culpa de no haber estado en casa para salvarla igual se le salió a mi mamá y mi hermano no se percataron que se salió hasta que es escucharon que la atropellaron, lo qué más me duele es que se arrastró a mi, recostó en mi brazo,reconoció mi voz. Sólo me la he pasado llorando aún era una bebé 1año 8 meses murió 🙁
Mi Loki falleció anoche por que le deje de dar su medicamento, lo busque no lo tenían y deje de intentar por que lo veía “bien” no logro superar el dolor de la culpa y la tristeza de que ya no esté conmigo, él me amaba y le fallé así que sé que merezco esto
Esta madrugada falleció mi gata Michina y no puedo evitar culparme por ser tan negligente.Estuvo con nosotras unos cinco años porque primero era de mi sobrina y al mudarme de ciudad la adopté,era un poco arisca pero poco a poco nos tomó confianza.
Actualmente estoy pasando por una depresión por la muerte de mi hermana el año pasado sumado al desempleo,por lo que permanecía encerrada en la casa y ella me acompañaba hasta en las madrugadas.
A finales del mes pasado mi hija notó que no quería comer ni tomar agua y sus orejitas estaban amarillas por lo que le daba agua con una jeringa porque no tengo dinero para llevarla al veterinario.Se perdió unos tres días y ayer la encontramos mucho más débil afuera de una casa donde solía ir.
Al verla tan grave ahí si busqué veterinarios aunque no tenía dinero y estuve chateando con uno recién graduado que amablemente iba guiándome.Con el único billete que tenía le compré suero para hidratarla pero lo vomitaba y se acostaba por toda la casa maullando del dolor.
¿Lo peor?.Le escribí a mi sobrina y estuvo dispuesta a enviarme dinero pero las veterinarias no las abren los domingos.Estuve con mi hija de trece años acompañándola sin dormir diciéndole que ya descansara mientras ella luchaba acomodándose en el piso hasta que vomitó a las seis de la mañana… fué horrible.
Me culpo por gestionar todo tan tarde cuando ya no se podía hacer nada,me confíe de que alimentándola con jeringa se recuperaría por no tener dinero y perdí más de dos semanas valiosos.Todo por no tener dinero y no pedir ayuda antes.
Nunca le había dado un beso y lo hice cuando falleció tirada en la cocina,le pedí perdón por no cuidarla.Mi hija y yo nos abrazamos llorando porque era nuestra única compañia.La extrañaremos mucho.
Hola Katty, te abrazo y acompaño en el sentimiento. Estoy segura de que Michina sintió tu cariño y compañía durante todo el tiempo que estuvo contigo y tu hija. Hiciste lo mejor que has podido con lo que tenías en ese momento, y eso es valorable.
Cuídate mucho, y permítete sentir desde la autocomprensión. Te dejo un saludo cálido y amable.
Querida Katty. Tu comentario me ha conmovido mucho. No puedo ni imaginar cómo te sientes, aunque yo haya perdido a mi amado perrito Erik ayer. Te llamas a tí misma «negligente» y no sé cuantas cosas más, cuando tus circunstancias eran muy difíciles. Estoy segura de que vuestra Michina entendió y agradeció por el agua que intentasteis darle con la jeringa. De alguna manera, creo que ella sabía por qué lo hacíais. Ella supo «leer» tu intención. Espero que tú y tu hija encontréis el consuelo que necesitáis a medida que vayan transcurriendo los días. Deseo lo mismo para mí, porque perdí a mi pequeño perrito hace dos días en otras circunstancias. Sé cuánto duele perder a nuestros amados compañeros. Un fuerte abrazo a tí y a tu hija. Y un beso para vuestra Michina, que estará en algún sitio muy especial jugando con mi Erik, al que me encantaban los gatitos. Los dos estarán mirándonos desde allí y mandándonos todo su amor, ya sanos, felices y en paz.
Mi benito se fue el 31 de julio de este año, un hermoso y gigante pastor belga, ha sido lo más duro que eh tenido que vivir a mis 28 años, estuvo conmigo 6 años, hasta que una enfermedad silenciosa lo separó de mi.. Hice todo por salvarlo pero el daño ya era mucho, deje mi vida aparte por cuidarlo y atenderlo, pero cada vez empeoraba más y yo le decía que sería fuerte por ambos qué yo lo curaría, hasta que un día su cuerpo ya no podía y me regrese del trabajo y se que el me estaba esperando para despedirse, empezó a sentirse muy muy mal y le hable a un veterinario qué fuera a la casa a inyectarlo, estuve frente a sus ojos hasta su último suspiro y le dije que lo amaba y que nos volveríamos a ver.. Yo diciéndo qué sería fuerte y el que estaba siendo fuerte era el.. Por mi..para regalarme aunque sea unos días más juntos y que pudiéramos despedirnos. Lo extraño tanto, era mi compañero, el primer perro con el que tenia una conexión especial, no se que haré sin el, se que la vida continua pero me siento tan sola y no le encuentro el sentido a nada si no lo puedo compartir con el.. Siento todavía qué como es una pesadilla y aun no me la creo que el ya no está en este mundo después de todas las cosas que pasamos juntos.. Creo que este es el caro precio de poder conocer a un perro único como el.. Y lo hubiera aceptado si tan solo la vida nos hubiera separado después de muchos más años y vejez.. Se que lo volveré a ver.. Jamás me cansaré de repetirselo
El 21 de julio murió mi Vito, la tristeza invadió mi corazón la culpa golpea tan fuerte mis sentidos, el dolor crece cuando se que nunca mas estará a mi lado, lo imagino ladrar, saltar, y sus ojos mirándome me producen una intensa tristeza infinita… si pudiera retroceder el tiempo iría dos días antes de haberlo visto enfermo… te amo vito, descansa en paz…
Hola, es solo.para dejar un recuerdo escrito de dos perritos que tuve y se me murieron. Uno, Rocco,lo encontramos abandonado y el otro Lupo lo adoptamos de una protectora. Me acuerdo mucho de ellos y ya han pasado muchos,muchos años… Ahora tengo a otro adoptado, Toby y a una gatita Noa. Son encantadores como todos los peludos. Espero que vivan muchos años y sigan dándome cariño y compañía porque del resto de la familia (los bípedos), no espero nada de nada . Ánimo a todos los que lloráis a vuestros peludos.Seguro que están en algún sitio esperándonos…
Hola, José. Gracias por compartir tu experiencia. Nos reconforta ver el apoyo mutuo en este espacio. Que importante es tomarse el tiempo para recordar a los seres amados, y valorar con cariño a quienes son nuestra compañía hoy.
Te saludo con un cálido abrazo.
mi perrito también empeoró y murió después de que lo medicaron y no puedo dejar de sentir culpa por haberlo llevado donde ese veterinario porque siento que fue un mal diagnóstico o no sé pero estoy que me mata la culpa, no duermo, no como¡Ayuda!
Hola Alejandra! Seguramente diste e hiciste lo mejor para que tu perrito mejorara. Creo que no podemos controlar todo. La culpa a veces es mayor que el dolor. Pero como te dije, hiciste lo mejor que podías. Pasa todo el tiempo, si no hubiera hecho esto o aquello. Los primeros días que Luna se fue la culpa me consumía y no podía dejar de llorar. Con los días la culpa se fue disipando un poco. Tranquila. Un abrazo.
Negrito falleció el 24 de Julio a las 09:44 a.m.
Llegó a la familia hace 12 años y 5 meses.
Fue el mejor compañero que haya podido tener.
También siento culpa… por no haber podido detectar qué tenía exactamente. Pienso que si hubiese tenido un diagnóstico certero, todavía estaría correteando por aquí…
Fui a 4 veterinarios… creo que como tenía más de 12 años, todos apuntaban a la vejez… y quizá sí, haya sido su vejez la causa de su deceso y yo no lo puedo asumir aún.
Pero no puedo evitar pensar y sentir que si se hubiese hecho lo necesario hoy estaría aquí…
Encontrar esta página y leer cada comentario desde aquel día me ha ayudado a sentirme acompañada en este duelo.
Mañana se cumplirán 3 semanas y recién hoy me he animado a compartirles este gran dolor.
Daría cualquier cosa por tenerlo conmigo.
Gracias por todo lo que han escrito. Los abrazo a cada uno.
Me solidarizo con la tristeza de cada uno, que es también mi tristeza.
El deseo inmenso de volver a verlo me hace creer que existe el cielo donde nos volveremos a encontrar.
Mi perrito murió hoy luego de 4 días luchando por sobrevivir, realmente siento que fue mi culpa si hubiera prestado más atención a sus síntomas, el no lo logro y a mí me duele mucho su partida, no quise verlo por última vez, no me sentí capaz de verlo, no pude despedirme tampoco, para decirle que siempre fue un buen chico y que agradezco los buenos momentos, ahora nunca lo sabrá, espero que me perdone por no saberlo cuidar bien.
Todo mi apoyo i amor nosotros tanbien se nos fue nuestra Dama el 21 como vosotros el dolor es imenso tengo muchos momentos con bajons tengo sus cenizas i me gustaria poder volver a construir-la no levantamos cabeza mi marido como yo dormimos con sus peluches lo dicho mucha fuerza i carinyo.
Hola a todos, me conmovieron mucho todas las historias, a todos los abrazo deseándoles que pronto encuentren consuelo.
Mi morita, una gatica bellísima en todo el sentido de la palabra, se volvió como otra parte de mí.
Hace un mes larguito me dio apendicitis y fue terrible el dolor de los primeros síntomas, pero curiosamente cuando me diagnosticaron apendicitis, estaba en fase inicial pese a los dolores intensos.
Al tiempo mi grillita empezó a dejar de comer juiciosa y hace dos días murió por una obstrucción intestinal, de una forma muy extraña y sin explicación, aparentemente ella presento cuadros de peritonitis y otras cosas raras que aún no son compresibles ni para los veterinarios.
Mi gorda me salvó la vida y yo me siento culpable, siento que murió por mi culpa y como no se veía decaída, nunca me imaginé que fuera así de grave, yo la llevé a la última emergencia en el veterinario, y allí murió por un ataque extraño justo cuando la medicaron, siento que debí pasar esos últimos momentos con ella en casa, dejarla tranquila, decirle cuanto la amo y que pudiera sentir mis cuidados allí.
Pensé que lo mejor era llevarla y terminé viendo como sus ojitos se apagaron frente a mi y no pude hacer nada.
HOLA, HACE 4 DÍAS…. EL 05 DE AGOSTO 23 SE ME FUE MI BEBE, MI NIÑA MI COMPAÑERA DE VIDA….. TENIA 13 AÑOS, MISMOS QUE COMPARTIÓ A MI LADO Y AHORA QUE NO ESTA LA EXTRAÑO MUCHO, ESTOY MUY TRISTE, NO ENTIENDO Y NO ACABO DE ACEPTAR QUE YA NO ESTA, VIVIMOS TANTAS COSAS JUNTAS, ERA TAN HERMOSA, TAN BONITA, MUY CARIÑOSA MUY FIEL Y LEAL A MI, CUANDO LLEGABA DE TRABAJAR SIEMPRE ME RECIBÍA EN LA PUERTA MOVIENDO SU COLITA DE FELICIDAD, HABÍA UNA CONEXIÓN TAN GRANDE ENTRE LAS DOS, QUE YO SABIA QUE QUERÍA, SI TENIA HAMBRE SI TENIA GANAS DE SALIR O SOLO HACERME COMPAÑÍA…. NO ME PUEDO QUITAR DE LA MENTE SUS OJITOS CUANDO SE LE IBA LA VIDA Y YO CON UNA IMPOTENCIA DE NO PODER HACER NADA, HASTA QUE DEJO DE RESPIRAR Y SU CORAZONCITO DEJO DE LATIR…LA CARGUE LA ABRACE LA BESE Y NO PODÍA CREER QUE YA SE ME HABÍA IDO…ESPERO QUE CON EL TIEMPO SE ME QUITE ESTA TRISTEZA TAN GRANDE QUE TENGO DE VERLA PARTIR, MI CHIQUITA HERMOSA TE MANDO MUCHOS BESOS Y MUCHOS ABRAZOS DONDE QUIERA QUE ESTÉS.
hola, hace 4 dias perdi a mi bebe y me siento muy triste, era mi perrhija, amiga, mi compañera de vida, yo no tengo hijos y para mi ella era todo, tan hermosa, cariñosa, fiel, con solo verme me hacia el dia, llegaba yo de mi trabajo y ya estaba en la puerta moviendome su colita, tenia 13 años, mismos que estuvo a mi lado, yo no me sentia sola, era como estar con una amiga, le platicaba y ella ahy escuchandome y pegada a mi, sabia si tenia hambre, si queria salir, si tenia sed. con solo verla…..recuerdo tantas anegdotas que vivimos juntas que ahora que se me fue es tan dificil estar sin ella, llego a la casa y siento una soledad tan grande, me hace tanta falta, vivi su proceso de como se le fue llendo la vida hasta que dejo de latir su corazon y pienso porque… si hubiera hecho esto, si la hubiera llevado al veterinario etc etc, buscando el hubiera, pero desgraciadamente el hubiera no existe y ella ya no esta, y sigo sin entender y aceptarlo, me siento tan triste y tan sola, solo los que tenemos mascotas sabemos lo dificil que es perderlos, ahora solo espero que el tiempo pase y vivir sin extrañarla tanto. te mando un abrazo y un beso fuerte mi niña donde quiera que estes.
Tengo por delante una noche devastadora ayer a esta hora mi gato Titán estaba en mi falda acompañandome mientras estudiaba, hasta que me fupi a dormir y lo acosté en su silla. Ayer al medio día luego de atender a mi hija bebé fui al patio y lo ví completamente estiradito sobre el piso frío ya muerto, no pude hacer nada no sé cuánto tiempo estuvo así comencé a gritar y a hundirme en un mar de lágrimas sin comprender que le pasaba, mi familia iba llegando y vivieron junto a mi este horrible momento. Titán se nos fué y nos dejó el interrogante de su muerte, no se lo veia lastimado, no estuvo enfermo o descompuesto, estaba bien. Ahora siento un enorme vacío era feliz al verlo siempre, él buscaba la manera de acompañarme si estaba afuera estaba a mi lado si iba adentro al ratito el también venía, estaba presente no me juzgaba solo me amaba como yo también lo hacía. Espero no haberlo descuidado de ninguna manera y haberlo hecho feliz como lo hizo conmigo y con mi familia. Se nos fue nuestro amigo, nuestra familia. Ahora solo pienso en recordar todo lo maravilloso que nos dejó pero aún me duele el alma y me desvasta su ausencia. Deseo que todos los que perdimos a un ser querido de cuatro patas podamos superar ese dolor que nos invade ahora.
Hola perdí a mi Manolo hace 15 días y me siento culpable porque no lo hice vacunar a tiempo solo tenía dos años ocho meses me duele mucho