Los seres humanos formamos lazos emocionales fuertes con los animales que nos acompañan, conviven y cuidan. Para algunos, de hecho, esa criatura de cuatro o dos patas puede ser la única relación positiva en según qué momentos de su vida. La palabra «mascota» queda demasiado vacía y lejana para lo que significa realmente contar con una: son miembros importantes de la familia; pueden, incluso, desempeñar el papel de confidente y mejor amigo o amiga.
Cada vez más investigaciones demuestran que convivir con otra especie, especialmente si es un perro, perra, gato o gata, incrementan la felicidad, el bienestar, las conexiones sociales e incluso la actividad física. Al tiempo que disminuyen, también, el estrés, la ansiedad, la depresión y el sentimiento de soledad.
Sin embargo, solo en los últimos años se ha investigado el impacto negativo de la pérdida de una mascota en la salud mental y el bienestar a lo largo de la vida. La pérdida de un ser querido es un aspecto inevitable de las relaciones entre humanos y animales, dada la menor esperanza de vida de los animales de compañía. Un aspecto inevitable que no por ello genera menos sufrimiento.
Vacío y tristeza ante la pérdida de una mascota
La ausencia de segundas intenciones en el cariño que nos da un animal de compañía hace que el vínculo sea más estable y se perciba más auténtico que, incluso, el que se tiene con otras personas. Cuando fallecen, dejan tras de sí un sentimiento de vacío, tristeza y soledad profundo que puede prolongarse en el tiempo de manera indefinida.
A esto se suma que se trata de un duelo privado de derechos, es decir, un dolor no reconocido socialmente y que se sobrelleva más bien en silencio que en compañía. Esto repercute negativamente en la superación de la muerte de una mascota, en ese dejar de sufrir tras la muerte de nuestro amigo peludo (en caso de perro o gato, por ejemplo).
El duelo necesita vivirse, expresarse, en un entorno social seguro, comprensivo, paciente, amable y conciliador. En cambio, quienes pierden a una mascota rara vez encuentran esa comprensión y su sufrimiento se alarga sin poder evitarlo.
El sentimiento de culpa tras la muerte de una mascota
Un animal de compañía es una responsabilidad del dueño o la dueña. Nosotros, como seres humanos, tenemos el deber de atender y cuidar a estos seres queridos nuestros. A veces, la muerte nos hiere abriendo heridas de autoinculpación, con pensamientos del estilo: podría/debería haberle cuidado mejor, podría/debería haberme dado cuenta antes…
De nuevo, la ausencia de una red de apoyo social y emocional hace que la persona afectada por la pérdida tenga más difícil redirigir ese sentimiento de culpa que no merece. Porque, sí, corazón. Si te cuestionas a ti mismo o a ti misma es porque lo hiciste lo mejor que pudiste con lo que sabías y dentro de tus circunstancias. Y sabes que, si él o ella viviera todavía, no estaría cuestionando tus cuidados, sino moviendo su cola, ronroneando o cantando para ti.
Ese amor que te llenaba la vida sigue vivo en ti, en todo lo que te marcó y aprendiste e hiciste. Y ese amor tiene el poder de llenar ese vacío poco a poco, si vamos soltando poco a poco la culpa y nos abrimos a los recuerdos desde el cariño y la ternura que vivimos junto a él o ella.
Consejos de autocuidado para sobrellevarlo
Dejar de sufrir por la muerte de una mascota, ya sea un perro o perra, un gato o gata, u otro animal de compañía, no es tarea fácil. No se trata tanto de evitar el sufrimiento como de aprender a cuidarnos en el proceso natural de duelo que estamos viviendo. Y para ayudarte con ello, o para que puedas ayudar a quien esté pasando por ello, son estos consejos:
1. Permítete sentir lo que sientes
A veces tratamos de reprimir el dolor que sentimos, pero el dolor sigue ahí. Y, cuando menos lo esperamos, regresa para golpearnos emocionalmente con dureza. Permítete sentir lo que sientes. Es natural estar triste cuando ya no puedes hacer todo lo que hacías cuando estaba él o ella. La pérdida duele y eso no te hace más débil, te hace humano.
Este punto no es tan sencillo como parece porque el hecho de que nuestro entorno no nos comprenda supone una barrera difícil de superar. En ese caso, ¿qué tal si expresas tus sentimientos de otro modo? Tal vez puedas escribir una carta, relato o poema, hacer un dibujo, enmarcar una fotografía, compartir anécdotas que viviste con tu mascota, con tu ser querido del alma, con personas que sí te escuchen, validen y acompañen.
2. Al otro lado del arcoíris
En Estados Unidos existen grupos de apoyo presenciales o online para personas que han perdido a su mascota o animal de compañía. Se sabe y se entiende que el sufrimiento se sobrelleva y supera mejor en compañía de quien puede comprendernos de verdad. Consulta actividades similares en tu pueblo o ciudad, o en foros y redes sociales.
También tienes la opción de pedir ayuda profesional para que te acompañe en este proceso de duelo, para que te recuerde que cuidarte es importante siempre, que tus sentimientos son válidos (duren el tiempo que duren) y que lo que estás viviendo no tienes porque vivirlo en soledad.
3. Un ritual puede ayudarte
Cuando un ser humano fallece existe todo un ritual de despedida, un funeral, un velatorio, entre otros. En cambio, cuando se trata de un animal, la experiencia suele ser diferente. Esa falta de cierre o despedida puede hacer que nuestro sufrimiento se prolongue.
Por ello, trata de pensar, con ayuda de alguien que te comprenda, en un ritual que te permita despedirte de su presencia física, acoger el amor que te dio y sigues teniendo, y seguir adelante. Puede ser desde un funeral hasta un mural conmemorativo con fotos, anécdotas y otros recuerdos de tu mascota.
Este recurso le ha servido a muchas personas a las que he acompañado emocionalmente en mis sesiones individuales online. Darle a nuestro vínculo, a nuestra mascota y a nuestros sentimientos la importancia que realmente tienen puede resultar doloroso y liberador al mismo tiempo.
4. Cuidate, a ti y tus rutinas
El estrés emocional que supone perder a un animal de compañía puede agotar rápidamente tu energía y reservas emocionales. Por ello, es importante cuidar de tus necesidades físicas y emocionales para sobrellevar y superar este momento difícil.
Procura, en lo físico, descansar suficiente, alimentarte regularmente y hacer ejercicio, aunque sea dando paseos. Esto te ayudará a cuidar y mejorar poco a poco tu estado de ánimo.
En la dimensión emocional, intenta compartir tiempo con personas que te aprecian, haciendo planes que te apetezcan y sean sanos para ti. Si tienes otras mascotas, procura mantener la rutina de autocuidado y cuidado con ellas. Estáis juntas en este proceso de pérdida, aceptación y superación. Sois un equipo.
5. Quédate con lo que te dio
Dotar de un significado amable la compañía que tuvimos de nuestra mascota también nos ayuda a lidiar con el sufrimiento de su pérdida.
Por ejemplo, Duna, mi perrita pastora alemana, me ayudaba en mis momentos más tristes, jugaba conmigo, se revolcaba en el césped y mordía el agua de la manguera. Me quedo con que me supo escuchar sin cuestionar, acompañarme sin invadir. Y esa enseñanza procuro aplicarla en mi día a día y apreciarla en quienes la practican también conmigo. Es una forma de sentir que sigue conmigo, con lo que me enseñó y sigo haciendo a día de hoy.
Tal vez a ti, corazón, también te ayude pensarlo así.
Si te apetece, puedes compartir conmigo algún recuerdo o anécdota de tu ser querido animal en los comentarios. O la experiencia que estás viviendo. Hazlo en los comentarios de esta publicación, más abajo. Procuraré leerte y responderte yo personalmente.
Te animo a compartir este artículo en tus redes sociales para que, si alguno de tus seres queridos necesita de estos consejos.
Con amor,
María
Pedagoga y Doctora en Psicología

HOLA, ME LLAMO CLAUDIO Y HACE 6 MESES ME DEJO MI MEJOR AMIGO UN PINSCHER DE 10AÑOS, LE SALIO UN TUMOR EN EL BAZO, NO COMIA ULTMANENTE, SE CAIA, ESTABA TODO EL DIA TIRADO CON CARA DE TRISTEZA. LAMENTABLEMENTE TUVIERON QUE DORMIRLO, ESO FUE LO MAS TRAUMATICO PARA MI. LO LLEVE A LA VETERINARIA Y A LOS 5 MINUTOS SE MURIO EN MIS BRAZOS MIRANDOME Y ESO NO ME LO PUEDO SACAR DE LA CABEZA HASTA AHORA. ME SIENTO MAL NO TENGO GANAS DE NADA ERA TODO PARA MI, NUNCA ME DAJABA SOLO SIEMPRE ESTABA A LADO MIO, LLORABA CUANDO ME VEIA SALIR Y NO LO LLEVABA, DABA LA VIDA X EL. Y EL DESTINO QUISO QUE YO LO DIERAN PARA QUE LE QUITEN LA VIDA. ESTOY DEVASTADO CON DEPRESION Y NO TENGO FUERZAS DE NADA, TODOS LOS DIAS LO LLORO Y LO EXTRAÑO MUCHO Y YA NO SE QUE HACER. ME ACERQUE A DIOS ESTOS ULTIMOS TIEMPO PARA VER SI ME DA FUERZAS. NECESITO AYUDA YA NO PUEDO MAS.
Hola Claudio, siento mucho la decisión que has tenido que tomar.
Algunos de las que habéis comentado aquí, habéis pasado por una situación similar. Es muy triste y difícil, así que entiendo como te sientes. Te animo a pensar, aunque sea con ayuda, algún ritual de recuerdo hacia tu perro, para sentir que de alguna manera ella sigue en ti, seguramente te ha enseñado muchas cosas.
Espero que hacerlo te alivie parte del sufrimiento que sientes, y que poco a poco te permitas sanar. Sin prisas, sin juicios. Con amor.
Hola, quiero contarles acerca de mi pérdida. Hace 2 días perdí a mi gatita, ella era una belleza de pelaje barcino una gran compañera. Me recibía cada mañana en mi cocina y en el año que la tuvimos en casa nos acompaño en uno de los momentos más importantes de nuestras vidas. Nada más y nada.menos que en el embarazo de mi novia que de entrada no fue un embarazo fácil y ella acompaño cada momento acostada al lado de mi novia en la cama por que tuvo que hacer mucho reposo por riesgo de pérdida y ella la gatita ( mi Caty) siempre acompañado con su amor incondicional hasta durmiendo en la pancita de mi novia. Pero bueno ante noche en la víspera del día del animal ella se metió en el motor de mi auto y yo nunca me percaté de que no estaba en la casa. Ella viajo varias cuadras en el motor y en un salto sentí que pise algo. Mi novia me dice. Es un gato. Yo me bajé corriendo para asistirlo para darme cuenta que el animalito arrollado era mi gatita estoy destrozado y no dejo de culparme. Era una integrante más de mi familia y la extraño y la sufro como si fuera una persona. No sé cuándo dejaré de sufrir. Sólo espero que sea pronto por que no doy más del dolor que siento. Estoy roto por dentro y la extraño mucho. Caty hermosa quiero que sepas que estés donde estés nunca quise hacerte daño. Siempre te voy a amar y y a recordar con mucho cariño como la gran gatita que fuiste una compañera de fierro. Que en paz descanses. Un beso grande en esa cabecita peluda y suave.
Hola Claudio, me llamo Marisol, se como te sientes yo pase por lo mismo Turner de siete años, murió en mis brazos en la Clínica Veterinaria, ya no tenía posibilidad de recuperarse y todo iba a peor, no quería verlo sufrir y por eso decidimos acabar con su vida, sentí como se paraba su corazón, después de vivir esto no me lo quitaba de mi cabeza, revivía esa imagen una y otra vez, lloraba, le buscaba por la casa cuando me levantaba por las mañanas, pero sin duda fue un acto de amor dejarlo ir, pensé en él y no en mi y ahora se que me espera en el Arco Iris, allí estará esperándote tu amigo también, un fuerte abrazo y gracias por amar así.
GRACIAS MARISOL POR TUS PALABRAS.
Hola Claudio. Mi compañero de vida durante los últimos catorce años me dejó cuatro días después que el tuyo, el día 17 de febrero, y yo me siento como tú, devastada. Quiero que sepas que te comprendo y que te mando un abrazo con el alma. Ojalá sepamos encontrar la fuerza para poder seguir adelante sin ellos, ojalá…
Hace cuatro días perdí a mi Barry, mi perrito era el segundo de mis perritos los cuales me ayudan con mi ansiedad y estrés. Son mis amigos y mis bebés . A Barry me lo diagnosticaron con Addison disease hace tres meses e hicimos todo lo posible para mantenerlo sano, desde sus inyecciones mensuales a sus pastillas diarias que serían para toda su vida. Juro que lo ame y cuide, un dia antes de su partida no quiso comer pero intenté darle tuna y la comió. Ese día lo llevé al parque, jugamos, le di más tuna porque no quería comer su comida, le di jamón. Se veía feliz pero luego algo empezó a molestarlo y no dejaba de tirar babas, y se notaba muy nervioso. Lo llevé al veterinario y le expliqué la situación y me dijeron que no tenían cita hasta dos horas más tarde, con dolor en mi corazón me lo llevé a casa y pasada esas horas fui a llevarlo de nuevo y en el camino ya se me estaba poniendo peor. Se me hizo caca, y estaba muy nervioso. Yo guiaba más de prisa pero tan pronto llegamos me le dio un ataque epiléptico y lo cargué y llevé adentro, taparon su rostro mientras ponían inyecciones y yo solo lo decía estarás bien bebe, entre llanto. Se lo llevaron, vi como sin querer chocaron su cabecita con algo. Ellos me llevaron a un cuarto a esperar y regresaron diciéndome que su corazón había parado que si quería que le siguieran dando CPR, no pude decir que si, como iba a vivir sabiendo que estaría enfermo yo y sufriendo? Me duele mi alma, me lo trajeron para despedirme, salía un poco de sangre por el golpe que ellas le dieron. Yo solo lo abrazaba y le pedía perdón y aún le digo lo siento mi bebé, yo lo intenté la culpa me invade. Yo hice todo lo que pude Dios lo sabe, fueron todos los tres años momentos lindos y el final de su vida a empañado esos lindos recuerdos, verlo sufrir y nervioso muriendo y aguantar hasta que yo llegara al veterinario para irse me parte mi corazón. Porque debió ser así? También lucho con el dolor de ver a mi otro perrito extrañándolo e intento jugar con el y seguir con las rutinas pero el se muestra triste, aunque en otras ocasiones juega siempre lo busca. Mi corazón está destrozado, no tengo amigos ellos lo eran, ellos siempre serán mis compañeros fieles y he perdido a uno.
Llevar la sensación de culpa es horrible, duele hasta el fondo del alma, hace dos semanas perdí a mi conejito, se llama Wilson… Realmente me ayudó en estos cortos 4 meses que estuvo conmigo, no saben cómo desearía haber pasado más tiempo solo un poco más tiempo con el … La culpa me mata, todo lo que le pasó fue enfrente de mis ojos, mi frustración me gano y no supe controlar las emociones, mi chiquito era muy noble y curioso, se le acercó al plato de comida a una perra y no me levanté rápido para evitar que me lo mordiera… Aún recuerdo como lloro del dolor, fue en la noche, fui una inútil en no reaccionar rápido, mi niño ya no está conmigo, pude haber hecho las cosas mejor… Todas las noches recuerdo ese momento.
Días después quisieron consolarme dándome una conejita, muy muy similar a mi Wilson, aprecio el gesto y siendo sinceras me siento mal por la insinuación tan rápida de reemplazo pero ella me anima hacer las cosas, me ayuda emocionalmente cosa que los de mi alrededor no pueden hacerlo, no comprenden el dolor de esta tragedia para mi
Elizabeth lamento mucho lo que has vivido, pero debes saber que no tienes la culpa de nada de lo sucedido. Son situaciones dolorosas e injustas, si. Y entiendo el dolor que te genera.
Me alegra que al menos la conejita que te han regalado compense un poco tus emociones y te acompañe en el duelo
Hola, yo perdí a mi bebé Floro un gatito hermoso , el más dulce y tierno que me acompañó durante 12 años….tuve que hacerlo dormir hace tan solo 14 días…con el dolor de mi alma…su salud se complicó en 2 meses .. esto fue una paliza… no me lo esperaba y no logro conformarme ni tener consuelo, …no pude recuperarlo… lo extraño a cada momento … siento demasiado dolor…éramos muy unidos, siempre estaba acompañandome… día y noche …este dolor creo que nunca lo voy a poder superar…extraño nuestros momentos, nuestras rutinas, su forma de despertarme y pedirme su alimento…entendía todo tu lenguaje y el también, muy inteligente…como duele no tenerlo a mi lado … veo sus fotos y videos que le tomé a lo largo de todos estos años , y no puedo aceptar que ya no esté, es mucha angustia, a veces ira, llanto … es un tobogán de emociones …
Hola Maria,
Ante todo, gracias por este espacio.
Mi nombre es Tama y perdí a mi compañero Ronnie el pasado 22/1/23.
Ronnie fue mi compañero por 14 hermosos años, fue parte de cada momento tanto bueno como malo, fue mi familia por elección. Lamentablemente, sufría de problema cardiaco e hipertiroidismo y estaba en tratamiento.
Llegó el momento de mis vacaciones y la duda eterna de irme o no, la cual cada vez que llegaba esta etapa del año atravesaba.
Finalmente me fui y a la semana me llamó su cuidadora diciéndome que estaba delicado y que había que tomar la decisión de dormirlo.
Tuve que decidir a la distancia dejarlo ir, en pos de que no sufra.
Pero, no pasa un día sin que no sienta que debería haber estado aquí con el, sosteniendo su patita, abrazándolo y diciéndole que donde vaya yo iba a estar con el.
Siento culpa y dolor, ojalá pudiera volver el tiempo atrás para remediarlo.
Me pregunto si en sus últimos momentos habrá sentido abandono y tristeza también.
Cómo se sigue?
Gracias de antemano por tus comentarios, abrazo grande a todos!
Hola Tamara, lamento mucho el momento por el que estas pasando. Han sido muchos años de compañía, y es verdad que nuestras mascotas nos cambian la vida.
Entiendo tu sentimiento, es normal esa sensación de «y si hubiera hecho… y si le hubiera dicho», son pensamientos que nos atormentan muchas veces.. Pero hay que frenar y reflexionar. Tratar de recordar los lindos momentos, los recuerdos que compartieron juntos.
Te envió ánimos y mucho cariño
¡Hola!
Hace dos días tuve que dormir a mi perrita Miel porque estaba sufriendo mucho, Miel estuvo conmigo por casi 9 años, estuvo conmigo todos los días de pandemia acompañándome y no sé que hacer, me siento inconsolable, me siento muy triste. Siento que debí de haberme despedido mejor de ella.
Hola Luisa, siento mucho la decisión que has tenido que tomar.
Algunos de las que habéis comentado aquí, habéis pasado por una situación similar. Es muy triste y difícil, así que entiendo como te sientes.
Siempre que perdemos a alguien nos queda esa sensación de «y si hubiera hecho… y si le hubiera dicho» son pensamientos que nos atormentan muchas veces.. Pero hay que frenar y reflexionar. Tratar de recordar los lindos momentos, los recuerdos y toda la compañía que se ofrecieron mutuamente estos años. Seguro encontraras calma en ello.
Hola el martes me atropellaron mi perro era como mi hijo y no dejo de llorar y preguntarle a dios por que me lo quito si llo lo quería tanto siento morir no tengo ganas de nada solo quiero dormir y cuando no duermo solo estoy llorando todo el tiempo lo extraño demasiado y no se con que quitar este dolor que ciento al estar en casa y verlo mas ayuda por favor la necesito de verdad
Hola Mónica, lamento muchísimo por lo que has pasado.
Tal vez te de un poco de claridad el nuevo pdf que hemos realizado, comentamos acerca de las etapas del duelo de una mascota. Te saldrá a la izquierda en esta misma pagina.
De todos modos, te animo a pensar, aunque sea con ayuda, algún ritual de recuerdo hacia tu perro, para sentir que de alguna manera el sigue en ti, seguramente te ha enseñado muchas cosas.
Espero que hacerlo te alivie parte del sufrimiento que sientes, y que poco a poco te permitas sanar. Sin prisas, sin juicios. Con amor.
Podemos acompañarte en este proceso y gestionar las emociones con las que convives en este momento.
Hola Mónica, entiendo tu dolor, y al igual que tú yo me pregunto lo mismo, Paul, mi amigo, mi familia, mi compañero también fue atropellado y estoy lleno de culpa porque no vi el carro y le di la señal de cruzar, solo tenía tres años, ha pasado una semana y me siento vacío por dentro, sin ganas de hacer nada, solo como por comer, pero no lo disfruto, en verdad lo extraño y te entiendo
Yo tmbn me identifico con lo sucedido, un auto atropello a mi perrito pinscher tenia un añito 9 meses, fue todo tan inesperado, no imaginé que me fuera a suceder siendo mi bb tan joven, mientras estuvo con mi hermana en el parque jugando mientras yo hacia unas compras en el supermercado, no sabemos porque reacciono de esa forma que ella no alcanzo a agarrarlo y llegando a la via principal lo atropello un auto. Son 6 meses desde su partida, he pasado por el llanto, las ganas de no querer hacer nada, la culpabilidad de mataba, incluso hasta ahora, lo extraño tanto, le recuerdo todos los dias, no puedo borrar de mi tfno sus videos y fotos, y a veces qe los veo me hundo en la tristeza, dias me siento tranquila, otras lo añoro y quisiera qe siguiera compartiendo a mi lado pero se que ya no podrá ser, se pensar a veces que ya voy superando el duelo pero otras como que regreso al inicio, de algun modo ya no me afecta demasiado como al inicio, pero aún se que no lo supero porque sus recuerdos duelen en vez recordarlo con amor y alegría de haber compartido con el. Y solo desearía que el me espere para cruzar el arcoiris porque anhelaria volver a estar con el cuando asi lo disponga dios.
El 31/8/20 partio mi perrita Lola. Tenia casi 17 años. Nacio en mi casa ya q la mama tambien era mia…si bien yo sabia q ya no iba a vivir muchos años mas. Tenia la ilusion q iba a estar un tiempo mas conmigo ella esta von sus achaques d huesos y un soplo en el corazon . Estaba medicada y estaba bien . M fui a otra provincia ayudar a mi hija y mi esposo la llevo conmigo. Ya habiamos quedado en q
Mi esposo m iba a llevar a Lola conmigo. Fue tal mi alegria al verla. Q apenas salude a mi esposo..nunca m separaba d Lola. La crie como si fuese una hija. Siempre con amor y los cuidados q se le da a un hijo. En verano llevqva una botella d agua con un jarrito para q se le quitara la sed. A veces la mojaba un poco para refrescarla. Cuando habia mucha gente la llevaba en brazos xq m daba cuenta q se asustaba. Sus ultimos paseos se cansaba y la llevaba en brazos pero no la queria dejar en casa aunque caminara poco. Preferia llevarla en mis brazos antes d q este en mi casa sola esperandome. Dormia conmigo. M acompañaba cuando m iba a bañar..tantos recuerdos intento no recordarlos xq m derrumbo..a veces no lo puedo evitar y no paro d llorar..es q donde voy hay recuerdos d ella sea en mi casa o los lugares q visito..esta presente Lola donde yo vaya. Siento mucho dolor..el haberla llevado mi esposo a Lola conmigo hizo q ella agarrara una bacteria q m volvi a buenos aires donde vivo con Lola en brazos …en 5 dias murio en mis brazos ..m doy cuenta q no puedo con esto. No supero su partida. No verla. No acariciarla. No jugar. Besarla..su mirada. Como m buscaba con los ojos cuando no m veia..ese amor incondicional q pocas veces se da.no lo tengo ahora..tampoco se con quien puedo hablarlo. D mi entorno se q nadie lo va a entender q ai bien saben cuanto he amado y amo a Lola se q muchos piensan q solo es un animal o q estoy loca x sentir asi. X lo tanto lloro a solas y no hay consuelo
Hola Alma, siento muchísimo lo que ha pasado y entiendo tu dolor. Ha sido una larga historia de cariño cuidado y acompañamiento entre ambas!
El duelo es un largo proceso… pasamos por varias emociones mientras lo transitamos, es muy doloroso. Nuestra tarea ahora es cuidarnos, acompañarnos, concedernos la licencia de llorar y reír según necesitemos. Te animo a pensar, aunque sea con ayuda, algún ritual de recuerdo hacia Lola, para sentir que de alguna manera ella sigue en ti, seguramente te ha enseñado muchas cosas.
Espero que hacerlo te alivie parte del sufrimiento que sientes, y que poco a poco te permitas sanar. Sin prisas, sin juicios. Con amor.
Hola
Mi nombre es Adriana, el 5 de enero de 2023 murió mi perro de 13 años, me invade una culpa enorme porque lo había dejado al cuidado de alguien, siento que le fallé cuando más me necesitaba y que si hubiese estado con él tal vez estaría vivo, desde el momento que supe de su muerte no he podido comer y mucho menos dormir, no sé qué hacer ?
Hola Adriana, es muy reciente. Todos los sentimientos que tengas estos días son esperables, solo queda transitarlos.
Ha sido toda una vida la que has pasado con tu perro.
Te envio un saludo amable y muchas fuerzas.
Hola, nosotros tuvimos un pequeño hámster el cual representó más que una mascota en nuestra vida, se fue 2 días antes de cumplir 8 meses y fue bastante trágico, un día antes estuvo jugando con mis hijos y conmigo, era un animalito extraordinario, todos los días levantaba sus brazitos para que lo cargarán, como si fuera un niño se alzaba y te pedía que lo cargaras, ya sido muy dolorosa su partida y hemos sufrido tanto por qué ya no está con nosotros, muchas personas se han burlado al contarles ya que dicen que era un simple roedor, en serio se los digo ese pequeño amigo era más que eso, nos enseñó día a dia como ser más unidos en mi familia, ya que todos nos juntabamos para jugar con el, ahora es difícil asimilar su perdida y las noches han sido muy difíciles desde su partida, este suceso tiene 3 días y les pido un poco de ayuda o consejo para saber cómo lidiar con ello, lo extraño mucho.
Jonathan, han pasado unos pocos días, nadie puede juzgarte como vives el dolor. Nuestras mascotas, el animal que sea, nos acompaña, nos son fieles, las amamos y nos aman. Es normal que cuando se van sintamos un dolor tan inmenso como el que dices.
Te animo a pensar, aunque sea con ayuda, algún ritual de recuerdo hacia tu hamster, o a seguir algún otro de los consejos que comenta el artículo.
Si lo necesitas, puedes contar con mi compañera y conmigo en nuestras sesiones individuales online podemos acompañarte en este proceso y gestionar las emociones con las que convives en este momento.
Te envio ánimos y cariños