Los seres humanos formamos lazos emocionales fuertes con los animales que nos acompañan, conviven y cuidan. Para algunos, de hecho, esa criatura de cuatro o dos patas puede ser la única relación positiva en según qué momentos de su vida. La palabra «mascota» queda demasiado vacía y lejana para lo que significa realmente contar con una: son miembros importantes de la familia; pueden, incluso, desempeñar el papel de confidente y mejor amigo o amiga.
Cada vez más investigaciones demuestran que convivir con otra especie, especialmente si es un perro, perra, gato o gata, incrementan la felicidad, el bienestar, las conexiones sociales e incluso la actividad física. Al tiempo que disminuyen, también, el estrés, la ansiedad, la depresión y el sentimiento de soledad.
Sin embargo, solo en los últimos años se ha investigado el impacto negativo de la pérdida de una mascota en la salud mental y el bienestar a lo largo de la vida. La pérdida de un ser querido es un aspecto inevitable de las relaciones entre humanos y animales, dada la menor esperanza de vida de los animales de compañía. Un aspecto inevitable que no por ello genera menos sufrimiento.
Vacío y tristeza ante la pérdida de una mascota
La ausencia de segundas intenciones en el cariño que nos da un animal de compañía hace que el vínculo sea más estable y se perciba más auténtico que, incluso, el que se tiene con otras personas. Cuando fallecen, dejan tras de sí un sentimiento de vacío, tristeza y soledad profundo que puede prolongarse en el tiempo de manera indefinida.
A esto se suma que se trata de un duelo privado de derechos, es decir, un dolor no reconocido socialmente y que se sobrelleva más bien en silencio que en compañía. Esto repercute negativamente en la superación de la muerte de una mascota, en ese dejar de sufrir tras la muerte de nuestro amigo peludo (en caso de perro o gato, por ejemplo).
El duelo necesita vivirse, expresarse, en un entorno social seguro, comprensivo, paciente, amable y conciliador. En cambio, quienes pierden a una mascota rara vez encuentran esa comprensión y su sufrimiento se alarga sin poder evitarlo.
El sentimiento de culpa tras la muerte de una mascota
Un animal de compañía es una responsabilidad del dueño o la dueña. Nosotros, como seres humanos, tenemos el deber de atender y cuidar a estos seres queridos nuestros. A veces, la muerte nos hiere abriendo heridas de autoinculpación, con pensamientos del estilo: podría/debería haberle cuidado mejor, podría/debería haberme dado cuenta antes…
De nuevo, la ausencia de una red de apoyo social y emocional hace que la persona afectada por la pérdida tenga más difícil redirigir ese sentimiento de culpa que no merece. Porque, sí, corazón. Si te cuestionas a ti mismo o a ti misma es porque lo hiciste lo mejor que pudiste con lo que sabías y dentro de tus circunstancias. Y sabes que, si él o ella viviera todavía, no estaría cuestionando tus cuidados, sino moviendo su cola, ronroneando o cantando para ti.
Ese amor que te llenaba la vida sigue vivo en ti, en todo lo que te marcó y aprendiste e hiciste. Y ese amor tiene el poder de llenar ese vacío poco a poco, si vamos soltando poco a poco la culpa y nos abrimos a los recuerdos desde el cariño y la ternura que vivimos junto a él o ella.
Consejos de autocuidado para sobrellevarlo
Dejar de sufrir por la muerte de una mascota, ya sea un perro o perra, un gato o gata, u otro animal de compañía, no es tarea fácil. No se trata tanto de evitar el sufrimiento como de aprender a cuidarnos en el proceso natural de duelo que estamos viviendo. Y para ayudarte con ello, o para que puedas ayudar a quien esté pasando por ello, son estos consejos:
1. Permítete sentir lo que sientes
A veces tratamos de reprimir el dolor que sentimos, pero el dolor sigue ahí. Y, cuando menos lo esperamos, regresa para golpearnos emocionalmente con dureza. Permítete sentir lo que sientes. Es natural estar triste cuando ya no puedes hacer todo lo que hacías cuando estaba él o ella. La pérdida duele y eso no te hace más débil, te hace humano.
Este punto no es tan sencillo como parece porque el hecho de que nuestro entorno no nos comprenda supone una barrera difícil de superar. En ese caso, ¿qué tal si expresas tus sentimientos de otro modo? Tal vez puedas escribir una carta, relato o poema, hacer un dibujo, enmarcar una fotografía, compartir anécdotas que viviste con tu mascota, con tu ser querido del alma, con personas que sí te escuchen, validen y acompañen.
2. Al otro lado del arcoíris
En Estados Unidos existen grupos de apoyo presenciales o online para personas que han perdido a su mascota o animal de compañía. Se sabe y se entiende que el sufrimiento se sobrelleva y supera mejor en compañía de quien puede comprendernos de verdad. Consulta actividades similares en tu pueblo o ciudad, o en foros y redes sociales.
También tienes la opción de pedir ayuda profesional para que te acompañe en este proceso de duelo, para que te recuerde que cuidarte es importante siempre, que tus sentimientos son válidos (duren el tiempo que duren) y que lo que estás viviendo no tienes porque vivirlo en soledad.
3. Un ritual puede ayudarte
Cuando un ser humano fallece existe todo un ritual de despedida, un funeral, un velatorio, entre otros. En cambio, cuando se trata de un animal, la experiencia suele ser diferente. Esa falta de cierre o despedida puede hacer que nuestro sufrimiento se prolongue.
Por ello, trata de pensar, con ayuda de alguien que te comprenda, en un ritual que te permita despedirte de su presencia física, acoger el amor que te dio y sigues teniendo, y seguir adelante. Puede ser desde un funeral hasta un mural conmemorativo con fotos, anécdotas y otros recuerdos de tu mascota.
Este recurso le ha servido a muchas personas a las que he acompañado emocionalmente en mis sesiones individuales online. Darle a nuestro vínculo, a nuestra mascota y a nuestros sentimientos la importancia que realmente tienen puede resultar doloroso y liberador al mismo tiempo.
4. Cuidate, a ti y tus rutinas
El estrés emocional que supone perder a un animal de compañía puede agotar rápidamente tu energía y reservas emocionales. Por ello, es importante cuidar de tus necesidades físicas y emocionales para sobrellevar y superar este momento difícil.
Procura, en lo físico, descansar suficiente, alimentarte regularmente y hacer ejercicio, aunque sea dando paseos. Esto te ayudará a cuidar y mejorar poco a poco tu estado de ánimo.
En la dimensión emocional, intenta compartir tiempo con personas que te aprecian, haciendo planes que te apetezcan y sean sanos para ti. Si tienes otras mascotas, procura mantener la rutina de autocuidado y cuidado con ellas. Estáis juntas en este proceso de pérdida, aceptación y superación. Sois un equipo.
5. Quédate con lo que te dio
Dotar de un significado amable la compañía que tuvimos de nuestra mascota también nos ayuda a lidiar con el sufrimiento de su pérdida.
Por ejemplo, Duna, mi perrita pastora alemana, me ayudaba en mis momentos más tristes, jugaba conmigo, se revolcaba en el césped y mordía el agua de la manguera. Me quedo con que me supo escuchar sin cuestionar, acompañarme sin invadir. Y esa enseñanza procuro aplicarla en mi día a día y apreciarla en quienes la practican también conmigo. Es una forma de sentir que sigue conmigo, con lo que me enseñó y sigo haciendo a día de hoy.
Tal vez a ti, corazón, también te ayude pensarlo así.
Si te apetece, puedes compartir conmigo algún recuerdo o anécdota de tu ser querido animal en los comentarios. O la experiencia que estás viviendo. Hazlo en los comentarios de esta publicación, más abajo. Procuraré leerte y responderte yo personalmente.
Te animo a compartir este artículo en tus redes sociales para que, si alguno de tus seres queridos necesita de estos consejos.
Con amor,
María
Pedagoga y Doctora en Psicología

soy SILVANA NUEVAMENTE,SE ME ENVIO EL COMENTARIO SIN COMPLETAR, QUERIA CONTAR QUEjugaba en la huerta,me seguia por el campo… saltaba al lado de las ovejas ,recorria los chiqueros era un gatito perrito,yo le decia.
PERO MAS DE TODO ESO UN AMIGO INCONDICIONAL. SILVESTRE SOLO TENGO AGRADECIMIENTO POR ESE AMIGO QUE LLEGO A MI VIDA. SABIA SECARME LAS LAGRIMAS Y ABRAZARME CON SUS GUANTES BLANCOS. MI NEGO BELLO DE LA ABUELA COMO YO LE DECIA…
Hola.
ayer en la madrugada atropellaron a mi Amigo SILVESTRE ANDRES,un gatito de 10 meses.
Llego a casa enfebrero cruzando campos.,con un hermanito.
La mama de ambos habia fallecido.
Los 2 llegaron a casa. Los alimentamos manual.
Tom estaba muy debil,estimamos tenian unmes,y finalmente tom fallecio.
Continuamos alimentando a SILVESTRE,mi gato trajeado de guantes blancos.
FUIMOS VINIMOS SALIMOS.
Dormia con nosotros.
Antes de anoche salio y cruzo la ruta explorando,ayer lo encontramos pisado y fracturada la pata trasera pero ya sin vida. Las aguulas le habian comido la cola.
ES MUY TRIZTE.
Lo levantamos lo cubrimos y lo sepultamos en el jardin del patio,al lado de un cachorrito llamado mike que tambien lo atropellaron en ruta serca del mismo.Miro a todos lados y no me hallo,amasaba,abria la puerta de habitacion saltando,cuidaba a otro gato a dulto q estaba en casa cuando el otro se sentia mal o tenia riñas gatunas.
Dormia la siesta,dorma a upa,yhasta sobre mi cabeza.
lo extraño mucho,es y sera siempre mi gran amigo.
El día 5 de Septiembre será para mi el día más triste de mi vida, tuve que tomar la dolorosa decisión de ayudar a trascender a mi compañero de vida durante 15 años, el fue disgnosticado con insuficiencia renal en el 2021 busque alternativas para mantenerlo bien con calidad de vida y feliz durante dos años pero el último mes su salud decayó ya no podía levantarse , lo lleve a fisioterapia y medicamentos y nada resultó, empezo con dolores y espasmos musculares y lloraba, no soporté ver que empezaba asufrir y yo le prometí que nunca lo llevaría a un estado de agonía y respetaria su dignidad, y tomé la decisión de dejarlo descansar. Pero hoy a 2 meses y medio me siento tremendamente sola pues solo viviamos en casa el y yo ycon una culpa terrible que no me deja vivir, talvez si hubiera esperado y algún medicamento le hubiera ayudado…..nada me consuela y viviré siempre con esta culpa de pensar que tal vez me precipité..pero no puedo cambiar lo que sucedio y hoy no encuentro sentido a mi vida sin el.
hoy murió mi pajarito y por mas que no sea un perro o un gato siempre mi familia y yo le tuvimos mucho cariño,
llevaba con nosotros como 2 años y medio y me siento muy culpable porque se nos olvido ponerle comida y se murió de hambre no quiero verlo porque siento como debio sufrir sin poder comunicarlo de ninguna forma ademas de eso tambien me siento culpable porque todo el día estuve justo al lado y no me di cuenta cuando se cayo o cuando murio, me siento muy mal. Espero que el pueda descansar donde sea que este
Ayer al despertar, nuestro Spike estaba muerto, parecía dormir plácidamente, pero cuando le llamamos para dar su paseo matutino, no respondió, al acercarnos a verle descubrimos la fatal noticia. El viernes había estado totalmente normal, habíamos estado 4 horas en el parque, había corrido, jugado von otros perros, vuelto a casa feliz y contento y nos acompaño durante la cena como siempre, hasta que nos decidimos a ir a dormir. Todo como siempre sin nada raro, nada que nos hiciera pensar que algo no iba bien.
Recuerdo que al salir del parque metió el hocico en unos matorrales y precia que cogía algo. Le retire corriendo y parecía que olía a excremento humano, solo pensé hay que lavarte los dientes y al volver a casa le dimos un dentastick.
Dice la veterinaria que si hubiera sido veneno, se hubiera puesto mal, hubiera vomitado, algo… pero más parece por como ha pasado todo, que fuera alguna patología silenciosa, como alguna cardiopatia o similar.
Sin embargo mi cabeza me recuerda una y otra vez ¿y si comió algo y yo no lo supe ver? ¿Y si ha sido culpa mía?
Bueno. Estoy acá al lado de mi perrita que está muy mal. No puedo aceptar que vaya a morir.
Ella siempre estubo conmigo, recuerdo su calidez entre mis pies. Cuando me levantaba ella siempre como sonriente, contenta de dónde estaba, No puedo para de llorar y siento que es fin para mi también. Ella sella mi dolor. Le gusta correr y pasarte al raz. Le gusta carronear, hacer pozos. Ella toda dorada con su carita de inocente, sobre el césped verde siempre contenta. Saltarina le gusta estar arriba de algo. Se me metia en cajitas para romperlas, Es la lider de un grupo de 4. Le enseño a los demás. Muy inteligente, hermosa. Preciosa. Inocente. Los espacios abiertos como el campo le encanta. Voy a pasar toda la noche con ella. Para tener lealtad como me la dió a mi. No se como pasar esta. No me quedan más ganas de estar en este mundo. Prefiero ir a un lugar con ella y mis otros seres especiales para no sufrir más. Te quiero mucho ANYI
Apreciado Jose, gracias por compartir tu dolorosa experiencia con nosotras. Es una situación sumamente difícil y desafiante, devastadora. Te abrazamos con cariño y delicadeza en el sentimiento y el recuerdo. Deseamos que nuestro artículo te haya servido de apoyo en estos momentos y, si te inscribes en nuestra Newsletter, que la información sobre autocuidado emocional te haga el camino más llano y amable.
Nos hemos fijado en el matiz de tus palabras, ese «no me quedan más ganas de estar en este mundo» y, si nos lo permites, quisiéramos darte alguna orientación. Si las ganas de no estar en el mundo se te hacen abrumadoras, te animamos con suavidad a considerar llamar al 024 o al 112 si estás en España, o acudir a alguno de los recursos de esta página con recursos internacionales para la prevención de crisis: https://papageno.es/personas-ideas-suicidas/ayuda-prevenir-suicidio-internacional
Cuidate mucho, Jose.
Hola mi nombre es brayan. Vivimos en New York. Hace 4 días murió nuestro conejo qué llevaba apenas 4 años con nosotros. Era especialmente de mi hermana menor ella tiene 18 años. Es una persona muy tímida y boris como se llamaba nuestro conejo era su apoyo emocional, somos una familia inmigrante de guatemala. Cuando dejamos nuestro país no abandonamos a nuestro conejo. Viajamos de manera legal a New York. Por vía terrestre en México y en avión por estados unidos. Yo arregle todos sus documentos para poder traerlo. Luche tanto. Vi tantas caras por el. Pero lo logramos traer. Lo amábamos como si fuera nuestro hijo. Era una parte tan inportatante en cada uno de mi familia. Mi hermana está devastada porque para ella era absolutamente su alegría y amor. Ahora que no está se siente un vacío terrible en nuestra casa. Es como si toda la alegría y felicidad desapareció de todo. Nada nos hace feliz. Nada nos da alegría. Todo perdió inportancia. Nunca le falto nada a nuestro conejo. El era único tenia una personalidad única para con todos. Le teníamos tantos sobrenombres. La rata gigante. Matsiky. Chikis mija. Le teníamos un todo de voz solo para ella y también inventabamos conversaciones con ella como si el hablara. Para mi hermana era su apoyo emocional. No sabemos que hacer. Cuando enfermo le dimos un antibiótico qué anteriormente el veterinario le había dado para una molestia en sus ojitos. En término de una semana ella decayó al punto que no comía ni bebía y hicimos todo todo lo posible para curarlo lo llevamos al veterinario. Y le dimos lo que le recetaron pero ya no le hizo efecto. Fue nuestra culpa por no darnos cuenta antes. Es algo que me está llevando al borde del suicidio. En verdad no se como afrontar esta perdida. Mi hermana está desbastada y yo deje de trabajar. No siento ni ganas de comer o vivir. Enverdad solo quisiera morirme y dejar de sentir tanto dolor.
Hola tenía mi hermoso gato negro mi panterita se llamaba Nelson,lo adoptamos desde pequeño fue abandonado en la calle ,a los 2 años le dió una infección urinaria que casi muere y el veterinario nos recomendó hacer un descarte de sida y leucemia lo hice y lamentablemente salió positivo a sida ,lo cuidamos mucho se recuperó se puso hermoso ya lo habíamos castrado y llegó a pesar 8.900 kg era hermoso ,luego de un par de años de vida normal siempre cuidando vacunas comidas entorno le dió gingivitis tenía el calicivirus lo operamos para extraerle sus muelas infectadas que no lo dejaban comer como el quería y estubo bien dos años más acompañándonos con su amor incondicional era el rey de la casa y derrepente empezó a bajar de peso ,ya no quería comer no jugaba replanteamos sus medicamentos con el veterinario porque siempre estubimos con el veterinario viendo lo mejor para el ,probamos algunos combinaciones porque seguía con el problema de su boquita apesar de solo tener nada más sus 4 colmillos ,el calicivirus se volvió muy agresivo y ya estaba desarrollando el sida en su cuerpecito estaba delgado y teníamos que darle analgésicos muy fuertes para que pueda comer y beber agua,además tomaba gabapentina para poder estar tranquilo,hasta que ya el dolor era más y no calmaba y ya no podíamos hacer nada así que sabíamos que había llegado la hora de hacer que deje de sufrir ,tuvimos que dormirlo hace dos días y me siento muy triste y desolada amo a Nelson y lo extraño mucho ,ya no está conmigo era como mi sombra mi compañía ahora solo tengo su recuerdos y sus cenizas fueron 7 años que me acompaño y me hace mucha falta ,siento que en cualquier momento aparecerá a ronronearme a pedirme cariño a cabecearme como acostumbraba ,pero ya no está ,es muy doloroso ,estoy angustiada muy angustiada.
Siento muchísimo la muerte de tu compañero, te entiendo tanto… Mi perrita murió ayer, no de algo similar, fue de cáncer, pero me siento tan identificada con que sientes que en cualquier momento va a aparecer, yo me siento igual, ella siempre estaba en la habitación de mis padres y siempre que pasaba iba a darle mimos, caricias, besos… y cada vez que paso por ahí siento que sigue en su camita y miro hacia donde siempre estaba, pero ya no está, solo me queda el recuerdo, ya no va a venir a rascar la puerta de mi habitación para que le deje entrar, ni va a ladrar cuando llegue a casa, es horrible sentirse así, me siento completamente desesperada, solo quiero que vuelva. Te mando un abrazo enorme y mucho ánimo, sé que estas palabras no te van a servir de nada, pero créeme le has dado todo lo has podido siempre, nunca le faltó de nada, seguro que ha sido muy feliz contigo, algún día nos sentiremos mejor aunque ahora sea difícil.
Hace dos días yo también tuve que sacrificar a mi gatito siamés por el maldito calicivirus que le destrozó la boca y la garganta.A pesar de sacarle todos los dientes y darle tratamiento para la inflamación y el dolor la enfermedad seguía avanzando y chillaba horriblemente cada vez que tenía que comer
Hace 17 días tuvimos que dormir a nuestro perrito de tres años porque en menos de 24 horas tuvo convulsiones cada tres horas , era muy doloroso verlo en ese estado, pero más doloroso es no verlo y sentirlo ladrar , correr y saltar para que jugará con él. Creo que nunca voy a superar esta amargura que me desgarra el alma.
Te entiendo perfectamente. Ahora mismo estamos pasando por el duelo de la muerte de nuestra perrita que murió la semana pasada y aún no podemos creerlo. Ha sido también muy rápido por lo que no hemos tenido la oportunidad de irnos haciendo a la idea, le dio pancreatitis y ha durado cuatro días ingresada en la clinica. Lo peor, que murió de madrugada sin poder estar rodeada de su familia, y eso me duele mucho. Creeme que puedo empatizar contigo totalmente, es como comentas, un dolor desgarrador. Tendremos que ir asimilándolo y aprender a vivir con su ausencia. No puedo pensar ahora mismo en si podré o no volver a tener otro perro.
Yo siento lo mismo Iris, amargura que me desgarra el alma. Te acompaño en el sentimiento y te deseo para ti y todos los que estamos de duelo que podamos superarlo y confiar en lo bueno que todavía nos queda por vivir, aunque ahora nos parezca imposible. Y gracias a los creadores de ésta página porque creo que es bueno que compartamos nuestro dolor y nos consolemos. ¡Ánimo a todos!. Un abrazo.
Me siento triste por la perdida de mi perrita siento un vacío inmenso a pesar que tengo hijos pequeñitos que tiene me hacen feliz pero ella mi perrita me acompaño cuatro años de su vida ella llegó cuando no tenía hijitos ella me dió todo su cariño ,me la regalaron ya grande de un año pero la adopte con todo el cariño y quizá por el rechazo de mi esposo hacia mi perrita hizo que yo más la quisiera la ame como una hijita más solo pido a Dios que calme mi dolor para seguir ,me va a costar acostumbrarme pero así es la vida de dura todo no es perfecto .
Ayer 8 de noviembre murió mi perrita de 8 meses la amaba, la queria era de raza pincher con chapi, era tierna jugaba con la pelota de tenis me hacia correr, me sentia feliz a su lado, sabia dar la pata, la vuelta, encontrar en que mano estaba la comida, sentarse, era inteligente, me lameaba la cara cuando estaba triste, se hechaba a mi lado, se hechaba de pancita, me entendia cuando me sentía mal, era como mi amiga y me escuchaba y me entendia.
Se llamaba Becky
Hola, en marzo murió mi perrita de 9 años, era mi hijita la amaba y cuidaba tanto.. la dejé en la cocina por que solía romper cosas, cuando volví al parecer quiso saltar la reja y se golpeó la cabeza tuvo convulsiones y no pasó la noche, me siento tan culpable de haberla dejado ahí, ella tenía mucho apego conmigo, y la dejé internada en la veterinaria y murió sola, no podía ni mirarla del sufrimiento que le causaba, me arrepiento de no haberle agarrado su manito y quedarme con ella, mi nenita la extraña tanto desearía volver el tiempo atrás. Y hace 2 días murió mi otro perrito los 2 de la misma edad. La culpa no se va nunca.
Hola, hace unos días murió el perro de mis abuelos, y en breves morirá la perrita que lleva conmigo desde casi toda la vida. Qué decir que puedo sentir tu dolor y compartirlo. La anterior perrita de mis abuelos se llamaba Noa. Noa era muy obediente y cariñosa, y acostumbraban a llevarla a un parque cerca de su casa sin correa, porque ya se conocía el camino. Ese día vio un gato y le persiguió, cosa que nunca había hecho y se metió en la carretera. La atropellaron y murió. Podríamos haber encontrado la culpa en muchos motivos, el primero por no llevarla con correa, otro en porqué no se bajó a la perrita en un horario distinto, otro en no haber sido previsor…. Al final son muchos los motivos donde podemos buscar el dolor. Esto es un proceso y necesitas darte tiempo, yo necesito darme tiempo. Cada quien hace las cosas como puede y tratando de ver lo mejor para los demás y uno mismo. Sé que es difícil que te diga que dejes de culparte, yo me culpo incluso aún habiendo acompañado al actual perrito de mis abuelos al vete y haber estado con él cuando falleció. Me culpo de muchas cosas, de no haber podido contenerme más las lágrimas por él, de np haber disfrutado más con él… Lo que quiero decir es que al final buscamos la culpa para responsabilizar a alguien y muchas veces la culpa en sí no es de nadie, solo son cosas (no malas) que hacen que sucedan cosas. Te envío mucho apoyo desde aquí y te doy mi pésame. Espero que todos nuestros animalitos, si es que existe algo más allá, estén juntos y tranquilos en una pradera donde no les falte de nada.
Que dolor se siente como perder a un familiar tan querido yo sufro mucho Dios porque me la quitaste le decía regrésame la si tú levantas a los muertos porque no lo haces con mi perrita también quisiera volver el tiempo atrás y nunca descuidarla mis lágrimas se caen solas hay Dios ayúdame siempre le pido
Mi fiel y amado amigo me escuchaba y me acompañaba siempre, estaba a mi lado todo el tiempo era mi confidente y mi hermosa compañia
Hoy murió mi gata tocó sacrificarla a causa de un cancer de pulmones que ya no la dejaba respirar , sentí morir es como si se me hubiera muerto un ser que amaba mucho , mi casa se siente sola , yo me siento sola vacía , no paro de llorar estábamos todo el tiempo juntas a todo lado iba a conmigo a el baño , cocina trabajo , era mi fiel compañía aveces me cuesta creer que le duela tanto a uno el corazón es como si me hubieran arrancado un pedazo de él y se lo hubiera llevado ella , no sé cómo van hacer los días que vengan sin ella ,
Ayer 26 de noviembre murió Rosy, mi gatica que adoptamos con su hermano Copito hace 5 años después de perder de un cáncer a mi hermana mayor.
Murió del mismo tema hepático que se había enfermado Copito en la misma fecha del año 2021.
Él estuvo mucho más enfermo y se recuperó satisfactoriamente después de un largo tratamiento al que estuve al frente en todo momento.
Realmente no pensé perderla de esta forma tan rápida y hoy me siento responsable de no haber hecho más por Rosy ya que conocía del tema, fué cuestión de días que su salud empeoró y murió en mis brazos junto a mi hijo de 12 años, tuve la oportunidad de despedirme, de cantarle, de orar por ella y me encargué de darle ejemplo a mi hijo que hay que actuar con amor y responsabilidad ante nuestros animales sin desfallecer ni perder la fe.
Hoy al leer sobre el duelo al perder un animal de compañía me ha servido mucho. El dolor físico y emocional es fuerte, pero se que todos vamos a poder superarlo y quedaremos con los recuerdos bellos que vivimos junto a ellos quienes fueron felices siempre a nuestro lado. Ánimo y fuerza que hicimos lo que estuvo en nuestras manos con mucho amor hasta el final de sus vidas y ellos se fueron sabiendo que los amamos profundamente y así lo haremos por siempre.
Bendiciones, saludos desde Cali-Colombia
@lissrondonmk